Pareces un Muerto, la historia perdida de Klaus de Umbrella Academy

Gerard Way regresa a la franquicia de Umbrella Academy aprovechando el éxito de su adaptación en Netflix

A veces pasa que los personajes toman vida propia y terminan pidiendo a gritos un spin off. Puede que pase de forma inmediata, en el momento en el que sea crea a un personaje carismático y se ve venir que reclamará más protagonismo, o que necesite tener cierto recorrido hasta ocupar su lugar. Es el caso de Klaus.

El público lector de The Umbrella Academy tuvo un cariño por todo el reparto, compuesto por un personaje más extraño que otro. Pero no es que destacase ninguno por encima del otro. De lo que sí se encandiló es de la capacidad de Gerard Way y de Gabriel Bá de crear algo tan condenadamente fresco e imaginativo.

La serie de Netflix también comparte ese punto fuerte. Pero sí que es cierto que unos personajes ganaron terreno a otros. Y se habla, evidentemente, de la excéntrica e histriónica interpretación que Robert Sheehan tiene de Klaus. Fue el despertar de un fenómeno fan todavía más amplio que el que consiguió alcanzar el cómic.

Y, como es lógico, había un hueco de oportunidad que tocaba aprovechar. Tras las últimas andanzas (por el momento) de la familia Hargreeves, narradas en Hotel Oblivion, y una anecdótica historia navideña, la saga deja paso a Klaus en Pareces un Muerto. Historia de The Umbrella Academy. Y a nadie les sorprenderá a estas alturas todo el contenido apabullante que hay en estas páginas.

Esta es una oda al personaje, pero también una manera de expandir el universo de The Umbrella Academy, lejos de los tropos familiares y grandilocuentes en los que suele moverse. Por el contrario, la escala se ha hecho más pequeña (pero no menos interesante) y hace que el lector sienta curiosidad por escenarios que, hasta esta obra, eran inexistentes.

El mundo de The Umbrella Academy da por hecho tal nivel de extrañeza que casi parece una revisión posmoderna del realismo mágico. Pero si este subgénero literario se hubiese empapado de la cultura popular estadunidense.

Pareces un Muerto. Historias de The Umbrella Academy sigue esa línea. Es un constante juego referencial que entra en dialogo con el lector que quiera participar. Así es como mejor se disfruta de esta propuesta poblada de gangsters vampíricos, simios (también vampiros) aún más peligrosos y otros dioses y monstruos de toda índole que están poblando las calles de Hollywood.

Esta precuela parte de la premisa de que Klaus fue expulsado de la mansión a la edad de dieciocho años. A falta de nadie que le aguante, decide irse a vivir a Los Angeles. No tardará en encontrar determinadas fuerzas en conflicto que se lo rifan para convertirlo en una estrella. Y, como no podría ser de otra manera, la peripecia conduce a giros cada vez más estrambóticos.

No en vano, que estén incluidos en este universo no es nada novedoso, teniendo en cuenta que detrás de esta historia están Gerard Way y su viejo amigo, Shaun Simon. En esta colaboración entre ambos se nota que hay una sensibilidad distinta a lo habitual en esta saga. Y esa es la principal fortaleza de esta pieza. 

Aquí se consigue encapsular la historia en unas coordenadas históricas y geográficas muy específicas y reconocibles, para subvertirlas y reconvertirlas en algo nuevo. Ello permite modificar los iconos y convertirlos en una cosa nueva. Por sus páginas pasan versiones de Norma Desmond, productores famosos, figuras metafísicas y un protagonismo que, en parte, recuerda a Hunter S. Thompson.

Si algo es esta iteración de The Umbrella Academy es un disfrute completo. Se nota el entusiasmo puesto en estas páginas y se contagia al lector. Es como el mejor tripi que has experimentado. También es un viaje en el umbral de lo metafísico. Pero nunca es un vulgar aburrimiento.

Uno de los aciertos de I.N.J. Culbard es el de ser capaz de otorgar a esta miniserie de una estética propia y alejada de las proezas realizadas por Gabriel Bá. Tiene un trazo cartoon, pero más recto y menos anguloso que el del brasileño, que funciona para plasmar el submundo paranormal que aquí se expone. Este artista es fiel al estilo del británico, pero lo lleva a un terreno propio de Umbrella. Logra cohesionar el mundo, haciendo cosas que no podrían ser más diferentes. A ello ayuda la ruptura absoluta de la ambientación de esta historia. El Los Angeles que plantea este autor es mucho más cálido y colorista y psicodélico que otras representaciones de la ciudad.

A su vez, es un diseñador de personajes de primer nivel. Todos ellos tienen una cualidad icónica innegable. Con pequeños detalles, se explican a la perfección quiénes son y cuáles son sus características definitorias. Pero, por encima de eso, es capaz de otorgar vida y verdad (que no realismo) a una visión profundamente absurda de una ciudad que es la Meca occidental. Con poco, hace mucho y deja con ganas de más al lector en éxtasis ante su arte.

El tomo de Norma Editorial trae una introducción de Sheehan y un epílogo del propio Simon, además de todas las portadas de los números que componen la miniserie y unos bocetos y notas sobre el proceso creativo de I.N.J. Culbard.   

Pareces un Muerto. Historias de The Umbrella Academy es una lectura refrescante para el verano. Una pieza que dará a los seguidores una historia más de su saga favorita. Pero también es una revisión cinéfila a tantas y tantas historias angelinas. Una que quiere jugar y pasárselo bien. Y no tiene mayor pretensión que la de que disfrutes del recorrido. Es la mejor atracción de parque de atracciones en la que estarás en los próximos meses.

Y sí, tenía que ser el bueno de Klaus quien lo hiciera. Al fin y al cabo, este muerto está muy vivo. Y hay gente con vida que no lo parece. Estos últimos, que no lean el cómic.  

Título: Pareces un Muerto. Historias de The Umbrella Academy
Guion: Gerard Way y Shaun Simon
Dibujo y color: I.N.J. Culbard
Edición Nacional: Norma Editorial
Edición original: Dark Horse
Formato: Tomo rústica de 176 páginas a color
Precio: 19.50 €