El Pacto de Paco Sordo, historia sórdida de Bruguera

El debut en novela gráfica adulta del gaditano Paco Sordo ha sido una sorpresa mayúscula en este primer semestre comiquero nacional de 2021

El debut en novela gráfica adulta del gaditano Paco Sordo ha sido una sorpresa mayúscula en este primer semestre comiquero nacional de 2021, una obra que es tanto un homenaje a la escuela Bruguera como un excelente y delicioso cómic de humor negro.

A Paco Sordo (Puerto de Santa María, 1979) lo conocemos en su etapa más cómica, con participaciones en Orgullo y Satisfacción, y en el tebeo infantil, Pum Pum, publicado por Anaya, pero hasta la fecha no habíamos podido disfrutar de una obra suya en largo formato. El Pacto, editado por Nuevo Nueve, nace, como él mismo cuenta en su cómic para Twitter #DiarioDeUnTebeo, en plena pandemia, cuando se le ocurrió realizar y acabar un cómic en cuatro meses para presentarlo al concurso de Bruguera que organizaba Random House Mondadori. Leeros la historia en su twitter que es gratis, bastante graciosa y sirve como prólogo a este tebeo que estamos reseñando. Perdió, lamentablemente, pero muy lejos de desanimarse, pulió algunas viñetas y lo movió por editoriales hasta que la gente de Nuevo Nueve se fijó en él. Menos mal, porque si no nos hubiéramos quedado sin uno de los cómics más especiales que se han hecho últimamente sobre el mundo del cómic.

 

El Pacto cuenta la historia del mítico autor de Bruguera Miguel Gorriaga, creador de El Pato Gitano y los Rayos Cósmicos. Aunque su estilo era muy parecido al de Manuel Vázquez Gallego (1930-1995), Manolo Vázquez, el autor más imitado de la etapa Bruguera de finales de los cincuenta, sus cómics calaron en el imaginario infantil de los niños de la época gracias a sus diálogos completamente surrealistas que muy pocas veces tenían algo que ver con las viñetas que lo acompañaban. Muchos divulgadores españoles se declaran fans de Gorriaga. Sordo recoge los testimonios de varios estudiosos de Bruguera y Gorriaga, incluido artistas como Francisco Ibáñez, mientras nos cuenta la verdadera y trágica historia de un autor que dejó de publicar abruptamente.

Si Sordo hubiera hecho una novelización, o tebeización, de lo ocurrido, estaríamos ante un cómic del estilo de El invierno del dibujante (Astiberri, 2010) de Paco Roca (obra nominada este año al Premio Eisner a mejor obra extranjera, por cierto). Pero El pacto es un tebeo mucho más delirante porque Miguel Gorriaga es un autor que nunca existió. Paco Sordo realiza una triple pirueta mortal haciendo un cómic que: homenajea a la escuela Bruguera contando la historia de Gorriaga con el estilo de dibujo y color de la escuela Bruguera de Vázquez; crea un cómic de misterio y humor negrísimo sobre la base de una supuesta historia verdadera; y utiliza personajes inventados y reales para hablar del estilo de un autor de Bruguera que nunca existió dibujado con un estilo más adulto alejado de la caricatura de la historia original.

El resultado final es una excitante mezcla entre falso documental y carta de amor a toda una forma de hacer el cómic. Realmente, el guion de Sordo no es demasiado original. Alguien ha dicho que es la mezcla entre El invierno del dibujante y Misery, aunque su premisa original se encuentra en una de las películas más injustamente valoradas de Martin Scorsese, El rey de la comedia (1982). Protagonizada por Robert de Niro y Jerry Lewis, el film es un brillante análisis sobre el culto a la celebridad y la cultura del espectáculo estadounidense a través de una comedia muy negra y bastante malrollera. Gorriaga sería el Pupkin-De Niro y Langford-Lewis sería el sufrido Vázquez en esta historia. Aunque, el bueno de Vázquez hubiera disfrutado bastante con la loquísima fan socia de Pupkin, interpretada brillantemente por Sandra Bernhard.

Lo mejor de El pacto es que utiliza un argumento conocido y le da la vuelta como a un calcetín al incluir en la ecuación a Manuel Vázquez, uno de los grandes antihéroes y autores que ha dado el cómic español. Autor de Las hermanas Gilda (1949), La familia Cebolleta (1951) y Anacleto, agente secreto (1965), Vázquez se convirtió en el dibujante estrella de Bruguera tras la fuga de Escobar, Conti y Giner que se fueron en 1957 para fundar su propia editorial y la revista Tío Vivo. Para cualquier conocedor de la vida y la obra de Vázquez, El pacto es una historia muy Vázquez, como las adultas que comenzó a dibujar en la década de los setenta. Su vida y sus famosas estafas darían para una película. De hecho, la hubo: El gran Vázquez (2010), dirigida por Óscar Aibar y protagonizada por Santiago Segura.

Si Sordo hubiera contado esta historia con otros personajes no hubiera quedado tan divertidamente creíble como al estar protagonizado por uno de los pícaros más encantadores de la historia del cómic. Sordo es gran conocedor de la bohemia del maestro, como narró en historietas de los 80 como Así es mi vida o ¡Vámonos al bingo! El gran acierto de la obra es introducir el homenaje hasta en el mismo corpus del estilo del cómic, pareciendo un raro “found footage” o “found cómic” antiguo encontrado en una caja en un deván y no publicado de finales de los cincuenta, cosa que convierte a El pacto es un delicioso tebeo que los fanáticos de la Escuela Bruguera y los fans de la historia del cómic español disfrutarán como niños.