Up in the sky: Tom King hace volar alto a Superman

Tom King aprovecha un acuerdo de DC con la cadena de supermercados Walmart para crear el mejor cómic de Superman de los últimos diez años.

Buscando nuevos-viejos mercados

Durante décadas en Estados Unidos los cómics se vendieron en quioscos, pero también en tiendas y supermercados, apiñados en expositores, los famosos spinner racks. Este modelo de negocio quebró a finales de los setenta debido a la crisis del petróleo, los altos costes de producción y distribución y la famosa/infame implosión DC. El negocio se reinventó y canalizó sus productos en las librerías especializadas, pero este canal también da signos de fatiga y por ello en 2018 DC volvió a poner los ojos en los supermercados.

Walmart es la mayor cadena de supermercados del mundo, con negocios en 28 países y más de dos millones de empleados. Si tú quieres que tus cómics salgan del circuito de librerías no puedes encontrar mejor escaparate. El formato elegido por DC y Walmart fue el de una grapa de 100 páginas a un precio de 4.99 $ con una historia original y varias reimpresiones. Recordemos que la grapa habitual no baja de los 3.99 $. Tampoco la idea es nueva, sino que copia el formato de los DC 100 page Super Spectacular que la editorial publicó a primeros de los 70, durante la época de crisis que comentamos en el primer párrafo.

En julio de 2018 aparecieron los números 1 de los cuatro títulos fruto de esta colaboración Superman Giant, Justice League of America Giant, Batman Giant and Teen Titans Giant. Por poner un ejemplo, el nº 1 de Superman Giant incluía una historia de Superman por Palmiotti y Derenick, el nº 1 de The Terrifics de Lemire y Reis, el nº 1 de Green Lantern de Johns y Van Sciver y el nº 1 de Superman-Batman de Loeb y McGuinnes. Los números 3 de los títulos de Batman y de Superman marcaron el inicio de sendos seriales a cargo de Brian Bendis-Tom Derenick y de Tom King-Andy Kubert.

Hay que remarcar que DC puso a sus dos escritores estrella a realizar trabajo original para este proyecto y que además les situó en el personaje que NO estaban escribiendo en ese momento con excelentes resultados en ambos casos. Dejaremos el Batman de Bendis para otra ocasión y nos centraremos en el Superman de King, pero antes de ello cerremos la historia del acuerdo entre DC y Walmart.

Junio de 2020 supuso el fin de esta línea de publicaciones tras 16 números, siendo sustituidos por bolsas de cuatro cómics que incluían mini posters en cartón duro que, coleccionados, forman un poster mayor. Ojo, no son “bolsas sorpresa” como las que te encuentras en las librerías especializadas americanas, sino que sabes perfectamente qué hay en su interior. Cada mes lanzan cuatro packs con, por poner un ejemplo, Justice League #46 Variant cover, (que es el que se muestra) Nightwing #71 Variant CoverDC Super-Stars #17 Facsimile Edition, y The Flash #755, es decir, cuatro tebeos bastante recientes -bueno, el DC Super Stars es de los 70, pero su edición facsímil sí es reciente- a un precio de 9 $, situados en la línea de cajas junto a los caramelos, las chocolatinas, las pilas y el resto de productos de lo que se llama “compra por impulso”.

No sabemos si el experimento está funcionando o no, pero hay que reconocer que DC está intentando aquello tan manido de “llevar los cómics a la mayor cantidad de lectores posible”.

Haciendo virtud de la necesidad del formato

Superman arriba, en el cielo se publicó en los números 3 a 10, 12,13, 15 y 16 de Superman Giant, 12 entregas de 12 páginas cada una. En estos 12 capítulos King y Kubert narran la búsqueda por parte de Superman de una niña pequeña secuestrada por un alienígena, una auténtica aguja en el pajar del Universo.

Cada capítulo es una entidad temática en sí misma, cuenta un aspecto de esa búsqueda imposible, pero King riza el rizo cuando convierte a su vez cada página en una unidad narrativa independiente. Es decir, cada página, ya tenga varias viñetas o sea una splash page -un recurso que utilizan muy a menudo con resultados espectaculares- es una escena con entidad propia que no se continúa de manera directa con la página siguiente, aunque sea parte de una secuencia independiente de 12 páginas. King rompe esta regla, este ritmo autoimpuesto, en las dos últimas páginas, en un golpe de efecto genial y emotivo. Hay aquí mucho de la devoción e influencia que ha tenido Alan Moore en Tom King

Hay que volver a decirlo: lo que para otro sería un trámite, una obra menor destinada a un público poco o nada interesado en los cómics, King lo convierte en una narración magistral donde disecciona a Superman, sus mitos, su significado y relevancia en este siglo XXI. Uno no puede dejar de pensar si ese ritmo especial, esa narrativa tan poco convencional unida a una periodicidad irregular no sería una de las causas para que este formato no acabase de funcionar o el problema era el formato en sí mismo…

La historia no deja de ser una versión de los 12 trabajos de Hércules en 12 capítulos de 12 páginas, donde se ponen a prueba todas las características del personaje, pero sobre eso volveremos más adelante. No podemos terminar este apartado sin ponderar el dibujo de Andy Kubert, que brilla a un excelente nivel, desde la épica de una batalla intergaláctica a la descripción de una niña de 8 años de una abducción, pasando por escenas bélicas o un combate de boxeo.

Esencia de Superman (Spoiler warning)

Si yo fuera un youtuber este apartado se llamaría “Superman Up in The Sky explicado”. Sí, ese tipo de youtuber en el que todos estamos pensando. Sea como sea, lo que viene a continuación requiere de un nivel de spoiler que deberías evitarte si no has leído el cómic, cosa que, por otra parte, recomiendo vivamente. Hazlo, son solo 19.95 euros de una edición muy solvente de ECC, y vuelve cuando lo hayas terminado.

El primer capítulo, Alice, va al grano: ahonda en la responsabilidad de un ser cuasi omnipotente que se ha convertido en el Salvador del mundo en el que vive. Se le presenta ese dilema entre salvar a uno y salvar a muchos que se ha convertido en leitmotiv de películas como Infinity War y Misión Imposible: Fallout. Ahí Ethan Hunt lo tenía claro: hay que salvar a todos. Pero Superman no tiene tan claro que se pueda. y tras consultar con sus amigos y familia (preciosas conversaciones con Pa Kent y Lois) decide intentar salvar a la niña y empieza a buscarla.

En el segundo capítulo, Solo suerte, Superman pone en peligro por primera vez su vida para averiguar el paradero de la niña, y tiene atisbos de lo que significa Superman para la cría mientras le siguen asaltando las dudas. También tiene una conversación con su padre kriptoniano que no es que le dé mucho ánimo, la verdad y  un niño se pone una capa y se tira desde un tejado…

El tercer capítulo ¡Pelea!!! es un combate de boxeo en doce páginas/asaltos contra un tal Mighto, enviado por el secuestrador para pararle pero que decide retar a Superman para demostrar ser el más fuerte. Y lo es. Pero Superman no es fuerza, Superman no es invulnerabilidad. Superman es, sobre todo, voluntad. Y sí, aquí hay ecos de la voluntad de poder Nietzschiana, esa ambición por lograr sus objetivos, pero despojada de esa despreocupación hacia los demás del übermensch. El homenaje al, para muchos, mítico Superman contra Muhammad Ali es más que evidente.

El cuarto capítulo Solo presenta a Superman moribundo flotando en el espacio y la lucha de un curandero entre cumplir con su deber sea cual sea el precio o seguir con su cómoda vida familiar. Se llora, advierto. Y se demuestra que hasta Superman necesita ayuda para seguir adelante en ocasiones.

El quinto, Las muchas muertes de Lois Lane enfrenta al héroe con sus dos peores miedos: perder a su amada y la burocracia en forma de locutorio cósmico donde pasa horas intentando hacer una llamada para asegurarse de que Lois, su ancla, su constante, está bien. Una situación, por cierto, que recuerda a cierto pasaje de Las doce pruebas de Asterix.

El sexto, Un poco más lejos, es un homenaje a Joe Kubert, padre del dibujante, cuando Superman viaja sin querer atrás en el tiempo y llega amnésico a la Europa de la II Guerra Mundial donde comparte trinchera con el Sargento Rock, una historia que hace referencia a Dc Comics Presents la colección de team up de Superman de los años 70 y 80 que lo mismo mandaba al Hombre de Acero al siglo XXXI que a la Tierra alternativa de Kamandi. Siendo tan diferentes, ambos héroes encuentran un común denominador en el tesón y en no rendirse jamás.

El séptimo, Corre reedita otra situación clásica, las carreras entre Flash y Superman. Yo siempre he opinado que Flash es el más rápido porque ¿qué gracia tiene tener un velocista y que haya alguien no especializado en correr y le gane? En DC piensan lo mismo: de nueve enfrentamientos que he podido encontrar, el primero guionizado en 1967 por Jim Shooter, en siete gana Flash, en otro gana Superman y solo hay un empate. Sin embargo, aquí gana Superman, en la línea de meta y por una cabeza, ya que Lex Luthor, para humillar a su archienemigo, apuesta de manera en que si Superman pierde no donará una billonada a la caridad. Superman gana porque tiene que ganar.

El octavo, Hombre y superhombre es otra vuelta de tuerca a un argumento clásico: qué hay de humano y qué de kriptoniano en Superman, que atraviesa una tormenta galáctica y es alcanzado por un rayo que separa las dos personalidades del héroe, la apocada de Clark Kent y la altiva y superpoderosa de Kal-El. La respuesta es obvia, salvo que seas Zack Snyder: ambas partes son indivisibles y necesarias. Y sí, hay capítulos de Star Trek con la misma premisa.

El noveno, Si no es un ángel enfrenta a Superman con la oferta mefistofélica de Darkseid: deberá matar a un inocente, un alienígena que busca la eutanasia para su enfermedad incurable, poniendo al héroe en el dilema de traicionar su principio más sagrado, el no matar a alguien, por otra parte, que quiere dejar este mundo, y todo para salvar la vida de una niña. Como en toda buena historia de pacto con el diablo, el héroe consigue engañar al demonio, aunque sea a costa de parte de su alma.

El décimo, La oferta abunda en el capítulo anterior. Si no es posible derrotar al héroe físicamente se le puede intentar derrotar quebrantando su voluntad ofreciéndole su vida soñada, despertándose cada mañana al lado de su mujer, encerrando criminales, vigilando la ciudad en paz en lo alto del Planet, escribiendo magníficos artículos a diario, tomando una hamburguesa con los amigos y bajando gatitos de árboles…

El decimoprimero, La necesidad, es el clímax de la historia, donde el mayor temor de Superman se cumple, una invasión extraterrestre que arrasa con las líneas de defensa formadas por los héroes que se han quedado en la Tierra mientras él se enfrenta en otro planeta al ejército del alien secuestrador. Pero él es Superman y salva a todo el mundo. No siempre se puede, pero lo hace.

El decimosegundo y último capítulo Preguntas y respuestas describe el viaje de vuelta a la Tierra con la niña secuestrada que, con la curiosidad propia de su edad, acribilla a preguntas a Superman sobre si tiene miedo, si Batman le ganaría en una pelea o si vuela propulsándose con pedos, salvo en la penúltima viñeta en la que el que pregunta es Superman y la que contesta en la última es la cría,…

Puñetero Tom King, qué bueno eres cuando eres bueno.

Si habéis llegado hasta aquí imagino que será porque ya os habíais leído esta historia. Si no es así, a pesar de los spoilers os la vuelvo a recomendar. Tiene muchísimas capas -chiste no intencionado-, la factura es soberbia y es obligatoria para aquellos para los que Superman es uno de sus personajes favoritos y recomendable para aquellos que piensan que es un personaje pasado de moda para que se caigan del guindo de su equivocación.