¿Quién es Zemo, el villano de Falcon y el Soldado de Invierno?

La reintroducción en Falcon y el Soldado de Invierno de Helmut Zemo, el villano de la Civil War del UCM, es una buena ocasión para visitar la historia de su homónimo en los cómics.

La reintroducción en Falcon y el Soldado de Invierno de Helmut Zemo, el villano de la Civil War del UCM, es una buena ocasión para visitar la historia de su homónimo en los cómics. Un villano de ida y vuelta que se encuentra entre los más carismáticos de Marvel Comics.

En un principio fue el padre

La incorporación del Capitán América al Universo Marvel en el nº 4 de Avengers de 1964 obligó a Lee y Kirby a hacer un ejercicio de retrocontinuidad para explicar por qué Steve Rogers estaba hibernado en un bloque de hielo y qué había pasado con su sidekick Bucky. Para ello crearon al Barón Heinrich Zemo, un villano nazi inventor del temible Adhesivo X. Peleando con el Capitán América la máscara que llevaba se le adhirió irremediablemente a su rostro. Tiempo después, siguiendo órdenes del Cráneo Rojo, intentó sabotear un avión experimental en Inglaterra. Bucky y el Capitán abordaron el avión, que explotó en el aire matando (sí, sí, ya, ya) a Bucky y arrojando al mar helado a Rogers.

Tras la guerra, Zemo y su familia se escondieron en Brasil, resurgiendo a la vez que el Capitán América. Para derrotarle a él y a sus nuevos aliados de los Vengadores, Zemo reunió al socorrido equipo de enemigos de los héroes: el Caballero Negro, el Fundidor, el Hombre Radiactivo, la Encantadora y el Ejecutor que no fueron suficientes para derrotar a los Héroes Más Poderosos del Mundo. Uno de sus planes conllevó darle poderes a Simon Williams y convertirlo en el Hombre Maravilla, que murió (sí, sí, ya, ya) para salvar a los héroes.

Heinrich Zemo murió en el nº 15 de Avengers (1965), liberando al Capitán de sus sentimientos de culpa por la muerte de Bucky. Bueno, eso dijo entonces, pero no.

De tal palo…

Helmut, el hijo de Heinrich, juró venganza por la muerte de su padre. En el nº 168 de Captain America (1973) aparece con la personalidad de Phoenix, aliado con Arnim Zola, y vistiendo un horrible uniforme que se parece el de un Electro daltónico. Peleando con el Capitán América cae en un bidón de Adhesivo X que, sí, le desfigura también. Entre los números 290 y 297 de la misma serie, en 1984, J.M. DeMatteis y Paul Neary idearon una trama en la que Zemo se alía con el Cráneo Rojo y su hija, llamada entonces Madre Superior y que dirigía un grupo de seudo monjas llamadas las Hermanas del Pecado.

Esta posición de subordinado cambia cuando, a imitación de su padre, decide reunir una nueva encarnación de los Amos del Mal, a los que dirige en el mítico Asalto a la Mansión de los Vengadores en los números 273-278 de Avengers (1986) de Roger Stern y John Buscema. En su lucha final mano a mano con el Capitán América, Zemo es derrotado, cayendo -siempre cae- del tejado de la Mansión.

A partir de ahí Zemo coge carrerilla. En la Saga de la Piedra Sangrienta de Mark Gruenwald y Kieron Dwyer, (Captain America 357-362 de 1989) intenta resucitar a su padre, que lo primero que hace en su breve nueva vida es sentirse avergonzado por su hijo. Luego se casa con Heike Zemo, que decía ser una especie de reencarnación de Heinrich. Sí, todo es muy creepy en esa familia. Junto a su marido adoptaron 25 niños a los cuales lavaron el cerebro para educarles como unos buenos niños nazis, siendo el plan desmantelado por el Capitán e Iguana, su novia de entonces.

La justicia, como el rayo…

Pero si Zemo es el Zemo que hoy conocemos y amamos es por su plan maestro de presentar a los Amos del Mal como los Thunderbolts, un grupo de héroes destinados a ocupar el puesto de los caídos (sí, sí, ya, ya) contra Onslaught. Con esta premisa Kurt Busiek y Mark Bagley crearon en 1996 una de las mejores colecciones Marvel de los 90 y, seguro, el mejor cliffhanger de la década, una serie donde parte de los villanos empieza a cuestionarse su villanía al gozar de las mieles de la bondad. El plan de Zemo se va al traste cuando sus peones se vuelven contra él y le derrotan a pesar de controlar mentalmente a unos Vengadores recién llegados de Heroes Reborn

A partir de ahí todo es un carrusel de peripecias. Una nueva versión del asesino de villanos Azote (en realidad un controlado mentalmente Jack Monroe, el Nómada) le decapita, pero su conciencia se vierte en un ordenador merced a Tecno, su aliado en Thunderbolts, para luego pasar a la nueva versión de Ciudadano V. Irónicamente se había establecido que el primer Ciudadano V, un héroe patriótico de los años 40, había sido asesinado por Zemo padre. En ese papel dirigió a los Redentores, un supergrupo que, junto a los Thunderbolts dirigidos por Ojo de Halcón combatió a Gravitón, controlado a su vez por los P´Tah, unos seres extradimensionales. Para añadir pimienta a la cosa los miembros de los Redentores tenían algún tipo de relación con los Thunderbolts originales.

Era la época en la que todas las aventuras de los Thunderbolts, entonces escritas por Fabian Nicieza, acababan con los héroes enfrentados a un Maesltrom de energía que tenía siempre singulares consecuencias. En este caso separar la consciencia de Zemo de Ciudadano V, que se descarga en la tecnología del Arreglador, la versión villana de Tecno. Ambos, junto a parte de Thunderbolts, son enviados a la Contra-Tierra, el mundo de Heroes Reborn.

En la Contra-Tierra la consciencia de Zemo se descarga ahora en su versión de ese mundo, el héroe Cruz de Hierro, matando de paso al duplicado de su propio padre. De esa guisa intenta convencer a los Thunderbolts para conquistar ese mundo, pero ellos prefieren salvarlo, recibiendo la admiración y agradecimiento de la gente. Esto hace que Zemo se cuestione su visión del mundo.

Los Thunderbolts vuelven a la Tierra 616 donde Ojo de Halcón y Pájaro Cantor habían creado su propia versión del grupo, apareciendo sus aventuras en números alternos con las del grupo de Zemo. Tras una fuerte discusión Ojo de Halcón se convence de que Zemo tiene potencial para ser un líder para el bien y le cede el mando de los Thunderbolts. Y, en efecto, Zemo quiere salvar el mundo, aunque para ello tenga que gobernarlo.

Su plan de absorber las energías de los supervillanos, aunque ello conllevara dejar sin poderes a los héroes acaba mal cuando los Vengadores intentan revertir su plan y Piedra Lunar recibe toda esa energía, se vuelve loca y amenaza con destruir el mundo en un maelstrom de energía. Cuando Piedra Lunar intenta acabar con el Capitán América, Zemo se interpone y de nuevo es desfigurado. Tras la derrota de Piedra Lunar Zemo coge las piedras que le daban los poderes y desaparece.

Zemo protagoniza su propia miniserie Thunderbolts presents Zemo Born Better (2007), donde Fabian Nicieza y Tom Grummett nos cuentan cómo viaja en el tiempo encontrándose con sus antepasados, desde 1503 hasta la actualidad, a cada cual más majo. Porque, no lo hemos dicho y eso que explica muchas cosas, Helmut es el decimotercer Barón Zemo y es originario de la imaginaria región de Bagalia, un trasunto de Bavaria. Por supuesto no podía faltar una pelea con su propio padre, al que inspira, oh, ironía, para que se ponga la máscara púrpura.

De vuelta al presente Zemo ayuda al bando del Capitán América durante Civil War e incluso le devuelve sus objetos recuerdo de los años 40, que fueron destrozados por los Amos del Mal durante el asalto a la Mansión.

De vuelta a las andadas

Entre los pocos deméritos de Ed Brubaker en su etapa en Capitán América está haber devuelto a Zemo a la senda del mal de manera bastante gratuita. Cuando Bucky Barnes toma el manto del Capitán Zemo se encarga de que todo el mundo sepa la verdad sobre el Soldado de Invierno. Luego, para vengarse de Ojo de Halcón, manipula a su hermano Barney, al que acaba asesinando. Pronto pasa a liderar la Nueva Hydra y se enfrenta a Sam Wilson en su nuevo papel de Capitán América, que evita el plan del villano de esterilizar al mundo entero para crear luego una raza superior. El Zemo de los 2010 es más nazi que nunca.

Zemo es capturado por S.H.I.E.L.D. y, con el cerebro lavado, confinado en Pleasant Hill, una prisión en forma de pueblecito idílico creado por Kobik, el cubo cósmico encarnado en niña. Zemo se apaña para recuperar su memoria y organizar un motín de presos que se encontraban en su misma situación aunque el motín finalmente fue abortado, tal y como se cuenta en el crossover Vengadores Punto Muerto (2016).

En la nueva realidad creada por Kobik, en la que Steve Rogers es un agente doble reclutado por Hydra desde niño, se establece que Helmut era el mejor amigo de Steve. Cuando el falso Rogers inicia su plan, captura a Zemo y le convierte en su confidente.

En los últimos tiempos Zemo ha tenido refriegas con el Castigador hasta tal punto que Kingpin, como alcalde de Nueva York, le ayudó a crear unos nuevos Thunderbolts para capturar al vigilante, situación que Zemo aprovecha para fingir su propia muerte y volver a tomar control de Hydra desde las sombras. Y su última, por ahora, aparición ha sucedido, como no podía ser de otra manera, en la miniserie que para aprovechar el tirón de la serie de Disney+ publicó Marvel el año pasado con el Halcón y el Soldado de Invierno como protagonistas.

Y más apariciones que vendrán, porque el Universo Marvel es mejor cuantos más villanos de rostro deforme tenga, aunque hubiese estado bien que Zemo hubiese seguido teniendo un pie en cada lado del espectro moral.