Mañana sale a la venta “Titú: el verano de las colinas infinitas” un cómic sobre los veranos de infancia

Chris Stygryt y Carlos Maiques firman este cómic lleno de recuerdos e imaginación, representado aquellas vacaciones en el pueblo que parecían no tener fin. Un canto a la nostalgia y la inocencia infantil publicado por Dolmen Editorial.

Los veranos de la infancia suelen ser uno de los recuerdos más vívidos que tenemos casi todo el mundo. Si además el lector tiene la suerte de haber disfrutado en su infancia de un pueblo alejado del mundanal ruido… las historias son todavía mejores. Y, en gran parte, de eso va Titú: el verano de las colinas infinitas el cómic de Chris Stygryt y Carlos Maiques.

Este cómic recoge las vivencias de Titú y Sebastián, su hermano menor, durante el verano de 1979 en Dardenac, un pequeño pueblo escondido en la “Gironde”, al suroeste de Francia. Como todos los niños, Titú tiene una imaginación desbordante y no duda en usarla en sus ratos de juego en solitario.

El volumen empieza con una recreación por parte de Titú del Día D. Éste utiliza sus soldados de juguete para recrear el desembarco en las playas de Normandía durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, poco durará el desembarco, pues la abuela de Titú lo llama a gritos para que deje de jugar y entre en casa a comer… así empieza el verano del protagonista.

A partir de esa primera historia, que es la única donde no aparecen como protagonistas ni Titú ni su hermano, encontramos siete historias más donde sí lo son. Y, junto a ellos, sus abuelos y Malako, el inquieto y travieso perro de sus abuelos. Cada capítulo es una pequeña historia de ese verano, un recuerdo en el que se mezclan datos reales y la imaginación de los pequeños. La narración de las historias se hace siempre desde el punto de vista de Titú, por lo que ante eventos como la desaparición de Malako en un momento dado… no dudará en imaginar lo que podría estar ocurriendo. Al mismo tiempo que el lector recorre los diálogos de los adultos.

Las aventuras de Titú y Sebastián, así como del resto de personajes, nacieron de la mano de Chris Stygryt y Nacho Casanova. En 2009 publicaron Mistigri (Edicions de Ponent) donde aparecen por primera vez Titú y su mundo interior. En 2015 se publica Equinoccio con la misma editorial, pero esta vez Stygryt pasa a trabajar con Maiques. Siguen recuperando recuerdos de los años sesenta y setenta donde ya veraneaban con sus abuelos. Dolmen Editorial recoge ahora el testigo y continúa con la publicación de esta serie, con una edición de calidad.

Titú: el verano de las colinas infinitas es el culmen tanto de los personajes como de esos recuerdos. El apartado gráfico corre a cuenta de Carlos Maiques, quien utiliza un estilo de dibujo abocetado de líneas sencillas. El uso del color se limita al negro en el delineado y las escalas de grises, todo sobre blanco. Los personajes no tienen rasgos marcados, y sus ojos son dos puntos. Sin embargo, la expresividad de todos los personajes los hace únicos e inconfundibles. Además, el dibujo no cambia en absoluto para diferenciar a nivel visual los recuerdos de las fantasías de Titú. Es como si él mismo estuviera contando sus “batallitas” al lector de forma directa, tal y como un niño vive sus veranos y sus recuerdos. Como si de anotaciones rápidas se trataran.

Sin embargo, este cómic no es únicamente recuerdos inocentes de infancia. El lector adulto reconocerá situaciones que pasan desapercibidas para los niños: adultos peleándose por motivos de convivencia, trabajo desigual en la casa, malas conductas por parte de terceros y, lo más interesante, la distinta visión sobre la guerra entre dos generaciones muy distintas entre sí.

Y es que todo esto no surge de la nada. El guionista Chris Stygryt nació en burdeos en 1965, y ha basado en sus propios recuerdos gran parte de las historias de Titú. Incluso al final del volumen, en su biografía, menciona la ilusión que le habría hecho a Titú el no tener que hacerse mayor. Originalmente los apuntes, dibujos, diseños y demás obra relacionada con estos personajes se publicaban en un blog llamado Las orillas del fin del mundo, que cerró en noviembre de 2020. Por lo que podemos decir que Titú: el verano de las colinas infinitas podría ser el cierre de una trilogía. Sin embargo, no es necesario haber leído ninguna de las otras dos obras para entender y disfrutar este volumen.

Mañana llega a todas las librerías Titú: el verano de las colinas infinitas un cómic lleno de recuerdos, imaginación y cariño. Y nos devuelve de forma más que rápida a esos veranos en los que creíamos que podíamos hacer cualquier cosa, y el mal no existía. Inocencia infantil hecha cómic con un toque de nostalgia que, a veces, no viene mal.

Título: Titú: el verano de las colinas infinitas
Guion:  Chris Stygryt
Dibujo y color: Carlos Maiques
Edición Original: Dolmen Editorial
Maquetación: Chris Stygryt y David Saavedra
Formato: Cartoné, 120 páginas
Precio: 16,00€