El puño de la Estrella del Norte, una publicación difícil

Repasamos la complicada trayectoria del manga editado por Planeta que, tras más de 20 años, por fin ha sido publicado.

El puño de la Estrella del Norte se convirtió en uno de esos mangas míticos. Ya sea por las referencias de las que bebía, la reputación de los autores, el estilo macarra pero que desafiaba las normas establecidas, lo importante es que se buscó un sitio en el corazón de los fans en la época de los noventa. Sin embargo… ese cariño quedó en stand by, ya que la serie se canceló.  Finalmente, en 2019 se puso de nuevo a la venta, de la mano de Planeta Cómic, la reedición de la serie que esta vez sí parece que vaya a finalizarse.

La historia se remonta a un futuro post-apocalíptico que tiene sus raíces en la conocida cinematográfica de Mad Max, dirigida por George Miller. En este futuro donde apenas queda agua, el planeta se ha convertido en un yermo desértico donde impera  la violencia y la ley del más fuerte. En este escenario aparece Kenshiro un hombre que viaja solo y que se caracteriza por las cicatrices que tiene en su torso con la forma de una constelación. Él es el heredero del Hokuto Shinken, un arte marcial milenario mortal, ya que utiliza los puntos de presión del cuerpo del enemigo para hacerlo explotar desde dentro.

Pero Kenshiro, y aquí está la clave de la obra, no busca ser el más poderoso ni utiliza su fuerza para someter a los demás, sino que viaja por el mundo ayudando a los débiles. Con su puño se enfrenta a las bandas que aterrorizan  a los pueblos desprotegidos hasta que una de estas bandas resulta tener relación con su pasado. La trama, en realidad, no varía demasiado de esta premisa salvo en un par de arcos, ya que casi siempre está relacionado con las distintas escuelas rivales y con personajes de su pasado como Rao, su amada Yulia o los nuevos compañeros que van surgiendo en su camino como los pequeños Bat y  Lin y muchísimos otros que van apareciendo y rellenando los huecos de la ambientación.

Pese a ello nos encontramos con un manga muy puro que parte de una premisa sencilla para trabajar sobre unas bases que quedan muy claras: El honor, la justicia, ayudar a los débiles, la amistad o el amor. Todas estas ideas, todos estos sentimientos, están salpicados por una violencia desmedida y exagerada. El puño de Ken que hace explotar literalmente a sus enemigos, o las técnicas marciales de sus adversarios son a menudo extremadamente violentas tanto que a veces puede sacar un poco de la ficción. Los autores tampoco se cortan a la hora de mostrar la crueldad que hay en ese mundo post-apocalíptico, pero una vez se entra en la historia toda esta violencia y exageración parece funcionar como anillo al dedo.

Tenemos aquí una obra que tiene una narración sencilla, pero que funciona, sin grandes artificios más allá de narrar algunas cosas con pequeños flashbacks de la vida de sus personajes. El trabajo de Yoshiyuki Okamura a.k.a Buronson hace que la lectura sea fluida y entretenida y no pretende ser otra cosa lo cual es más que digno y está muy bien.

El dibujo de Tetsuo Hara trata de ser más realista que otros mangas de su época, dibujando los personajes y escenarios con muchos detalles, llenos de músculos  y expresiones. Ya han pasado más de veinte años y se puede decir que realmente su dibujo no es mucho más “realista y adulto” siendo exagerado como lo es. Pero lo que si queda patente en sus páginas es que tiene un gran dominio dela narración gráfica, de dibujar combates interesantes y de transmitir la violencia que la historia necesita.

En un inicio El puño de la Estrella del Norte fue una de las primeras obras de manga que se popularizó en España. Tenía todos los ingredientes para ser una obra de éxito al igual que otras de su época como Dragon Ball o 3×3 Ojos o algunas posteriores y que beben de ella como los ya más que conocidos Jojo’s Bizarre Adventure.  El Puño de la Estrella del Norte se publicó por primera vez en 1983 en la revista Weekly Shonen Jump durante cinco años hasta 1988 cuando finalizó y se publicó en tomos recopilatorios, tankoubon, por Shueisha. Debido a su éxito la productora de animación Toei Animation dirigió la versión anime del manga con un total de más de 150 capítulos.

En España Planeta DeAgostini comenzó a publicarla en España en formato tapa blanda de 42 páginas, parecidos a como publicaba los cómics de Marvel, en una línea editorial que publicaba también otros mangas conocidos como Ranma ½ o 3×3 ojos. No tuvo mucho éxito y se dejó de publicar tan solo 8 números después, lo que equivale aproximadamente a los dos primeros tomos de la edición actual.  En 1995, precisamente por el auge que tuvo el anime en el país, Planeta volvió a publicar El Puño de la Estrella del Norte con un formato más parecido al japonés. Por desgracia tras 18 números, en 1997, la serie se canceló.

Como consecuencia de esa prematura cancelación y debido al estado del manga en España, la serie fue rápidamente considerada como un cómic de culto. El poco material que llegaba, la fama de la adaptación animada que llegó a tener tantos seguidores como la famosa película Akira hizo que muchos de sus seguidores comenzaran a pedir la reedición del manga… hasta que en 2019, veinte años después, Planeta Cómic comenzó a reeditarla en un nuevo formato.

Actualmente la serie que publica Planeta consta de nueve números de un total de dieciocho. Esto es debido a que en el formato actual cada tomo consta de trescientas páginas incluyendo las originales a color y las portadas de Hara realizadas con motivo del 30 aniversario del manga. Su publicación es trimestral por lo que, si todo sale bien y no hay imprevistos, la serie debería finalizar en España, por primera vez en la historia, en la primavera de 2023.

En conclusión podemos decir que es motivo de celebración para los fans y para el mundo del cómic en general que una obra que ha tenido tanta influencia llegue finalmente al mercado. Una obra que se siente fresca pese a la época a la que pertenece, muy bien trabajada, llena de violencia, pero que trata de transmitir buenos mensajes y que sin duda merece una edición de calidad.