Crítica de Falcon y el Soldado de Invierno – El día después de Vengadores: Endgame

Un repaso sin spoilers del primer capítulo de la nueva serie Marvel en Disney Plus

Todo está tranquilo en el frente Marvel. Aquellos que, tras Bruja Escarlata y Visión,  temiesen un nuevo devaneo de la división audiovisual de la Casa de las Ideas con fórmulas alejadas de su canon cinematográfico pueden respirar tranquilos. La tarjeta de presentación de Falcon y el Soldado de Invierno, este primer episodio de la serie, entra de lleno en el Día Uno después de Vengadores: Endgame, esa difícil y, por qué no, dolorosa resaca.

Como se puede entrever con tan solo unos minutos de visionado Falcon y el Soldado de Invierno iba a ser la primera serie que Disney Plus estrenase después del gran cierre del Universo Cinematográfico Marvel, pero las dificultades derivadas de la pandemia hicieron que, finalmente, Bruja Escarlata y Visión se adelantase en la parrilla. La necesidad de dar ciertas respuestas, por una parte, y de mantener el nivel de sus antecesores, por otra, explica muchas cosas del arranque esta miniserie de seis episodios .

Para empezar, se nota que hay presupuesto. Los primeros compases del capítulo son una premeditada declaración de intenciones, una meadita territorial, un “hola que tal, aquí estamos”. Espectáculo visual porque sí, porque yo lo valgo, para que se sepa de dónde se viene (una saga de blockbusters superheróicos difícilmente igualable en un futuro cercano) y de qué desmarcarse (las anteriores series Marvel lanzadas en colaboración con Netflix, mucho más comedidas visualmente). Si a lo largo de los 48 minutos de metraje del episodio había un momento en que se tenía que notar que esta miniserie está concebida a lo grande, es evidente, que han acertado de pleno. La directora Kari Skogland sabe lo que tiene entre manos. Y de qué manera.

Falcon y el Soldado de Invierno parte, pues, de un arranque explosivo, como recompensa anticipada a un episodio en el que hay mucho que sembrar y, por tanto, no excesivo espacio para grandes conflictos en el que sea necesario ponerse el antifaz. Con el horizonte claro de establecer una buddy movie superheroica por entregas, la serie plantea sendas líneas dedicacas a cada uno de los personajes que avanzan hacia el inevitable cruce. El punto de encuentro, como todo buen lector de cómics Marvel sabe, es Steve Rogers, el Capitán América. 

El legado de Ed Brubaker a su paso por el Capitán América tiene una profunda ascendente en esta serie. Por una parte, por la inclusión de uno de sus hallazgos más inspirados , el Soldado de Invierno, un Bucky Barnes redivivo como asesino a las órdenes de la Unión Soviética. Por otra, por conjugar de manera tan inteligente las historias de espionaje internacional y operaciones encubiertas con los superhéroes patrióticos.

El Bucky Barnes de la serie de televisión es como un ex adicto que intenta averiguar qué hacer con su vida en un mundo en el que no se siente cómodo. Sebastian Stan brilla en las escenas de acción pero es en su lado más humano donde más luce, cogiéndole perfectamente el tono a un personaje que tiene que saber oscilar entre el humor negro y un cierto desasosiego. Stan , igual que hiciese Charlie Cox con su Matt Murdock/Daredevil, se entrega generosamente a proporcionar mucho más de lo que se espera de él.

Como ya se encargó de demostrar con anterioridad, Anthony Mackie es una elección excelente para encarnar a Sam Wilson. Su retrato de un Falcon vacilón y un poco temerario se complementa perfectamente a la hora de abordar sus conflictos mundanos y, especialmente, el que se antoja como gran conflicto interior del personaje: las dudas e inseguridades personales surgidas con la muerte de Steve Rogers y el vacío que deja el Capitán América. En su momento, Marvel experimentó con Wilson como eventual portador del escudo de las barras y la estrella en Sam Wilson: Capitán América, y no sería una gran sorpresa si, a lo largo de la miniserie, afloran algunos puntos en común con esta serie.

La cosa solo acaba de empezar, pero hay una cosa que podemos asegurar ya mismo ( y no, no es RUMOR EXCLUSIVO): si Bruja Escarlata y Visión fue la serie que acercó al Universo Cinematográfico Marvel a espectadores que, a priori, nunca se habrían interesado por el audiovisual de superhéroes, Falcon y el Soldado de Invierno es la serie que quienes se preguntaron “Y ahora… ¿qué?” al terminar Vengadores: Endgame estaban esperando. Y eso que aún falta el Barón Zemo.