Annemarie, de María Castrejón y Susanna Martín

Periodista, fotógrafa y con un doctorado bajo el brazo, Annemarie Schwarzenbach vivió entre dos guerras mundiales. Una joven suiza luchadora durante toda su vida.
Título: Annemarie
Guión: María Castrejón y Susanna Martín
Dibujo: Susanna Martín
Edición Nacional: Norma Editorial
Formato: Cartoné
Precio: 26,00 €

Existen infinidad de biografías que no se han escrito, y que no sabíamos que necesitábamos. Este cómic es el ejemplo perfecto que nos demuestra la cantidad de historias que todavía desconocemos. Annemarie es la biografía gráfica de una mujer de aspecto andrógino que sufrió lo indecible en una época demasiado convulsa.

Annemarie Schwarzenbach nació en Suiza en 1908 y creció en una familia bastante bien posicionada a nivel social y económico. Su padre tuvo que ir al frente durante la primera Guerra Mundial (1914-1918) mientras ella, su madre y sus hermanos, se quedaron en una casa enorme donde la guerra era únicamente comentarios de los adultos. Annemarie tuvo mucha personalidad desde pequeña, no sólo jugaba y se vestía como se esperaba de un chico en esa época, sino que tampoco dejaba que la reprendieran por ello. Y es que desde muy joven tuvo voz propia, algo por lo que era amonestada continuamente por parte de su madre. Hay que pensar que estamos hablando de principios del siglo XX, y Annemarie consiguió terminar sus estudios de doctorado, se hizo reportera, fotógrafa, novelista… era capaz de todo. Desde muy joven Annemarie fue consciente de su homosexualidad. Algo que ella aceptó pero que nunca pudo compartir con su familia. Ya que estos simpatizaban con el ideario de Hitler.

Fragmento de la página 39. Desde niña Annemarie siempre quiso viajar.

Esta novela gráfica cubre toda su vida. El trabajo tanto de María Castrejón como de Susanna Martín es magnífico. Y es que llevar a cabo una biografía de un personaje bastante desconocido para el público, pero tan relevante, puede resultar una odisea. Y es que hay muchísimos pasajes interesantes en su vida, y ellas han conseguido plasmarlo en este volumen sin que se haga nada pesado.

Annemarie se desarrolla de forma cronológica desde el nacimiento de la escritora hasta su muerte. A este respecto es una biografía muy convencional en su desarrollo. Cada capítulo se inicia con una cartela del año que trata ese episodio. Y a partir de ahí se representan pasajes importantes de ese año que marcaron la vida de la protagonista. Muy importante el trabajo de ambas autoras en el apartado de investigación ya que no sólo queda reflejada la vida de Annemarie, sino también el siglo XX en Europa, parte de África y América. El proyecto inicial de Susanna Martín terminó de convertirse en esta obra gráfica gracias a la incorporación de María Castrejón, filóloga hispánica experta en género que ya había trabajado en otros cómics anteriormente. Y es que esta biografía es toda una reivindicación de esa parte de la historia que hasta hace poco había quedado acallada. La historia de las mujeres.

Las anotaciones no sólo aportan información sobre personajes sino también sobre el recorrido de los viajes de Annemarie. 

En la obra se tratan temas como la identidad sexual, y de género, aunque no en profundidad ni como tema central. Pero sí lo suficiente como para entender la importancia de ambas en la vida de una persona. Y cómo Annemarie tuvo que enfrentarse de forma constante a la sociedad en la que nació y creció. Su espíritu de lucha, y ganas de conocer el mundo, la llevaron a viajar sola por todo el mundo. Algo que a día de hoy parece ser todavía extraño, cómo sería en el periodo de entreguerras del siglo XX. Aun cuando todo estaba en su contra, la fotógrafa fue capaz de llegar a sitios donde poca gente pudo. En diez años escribió más de 300 artículos e hizo más de 5,000 fotografías. Y es importante esta representación, ya que estamos faltos de historias de mujeres reales con un campo de estudio tan amplio como el de ella. Por desgracia, como ya se ha comentado anteriormente, sufrió muchísimo. Tuvo “suerte” en cuanto a su nacimiento, y posición social, ya que esto le permitió acceder a una educación y a ciertos círculos sociales en los que podía moverse con libertad. Sin embargo, esto mismo la hizo caer en la depresión y la drogadicción.

Hay que tener en cuenta que Annemarie se trata de una obra basada en una investigación muy concienzuda. Y es que nada de lo que se narra en el cómic es inventado. Está todo tan bien documentado que al final del mismo hay un apartado de bibliografía, algo que muchas veces se echa en falta en este tipo de publicaciones.

El apartado gráfico llevado a cabo por Susanna Martín forma parte también de esa investigación. Ya que todos los diseños de personajes están basados en fotografías de la época. Incluso algunas se han convertido en ilustraciones para el cómic. Como, por ejemplo, la portada:

Fotografía de Annemarie tomada durante uno de sus viajes por la fotógrafa Marianne Breslauer.

Esta fotografía de Annemarie pertenece a la fotógrafa Marianne Breslauer, quien la acompañó en alguno de sus viajes. Pero ésta no es la única fotografía importante en esta novela gráfica. Durante la obra aparecen fotografías que no han sido convertidas a ilustración. Realizadas por Annemarie, las autoras del cómic las han añadido como pruebas documentales de su trabajo. Y es que durante toda la obra la periodista no se desprende de su cámara desde el momento en que aprende a utilizarla. Y retrata todos los lugares por los que pasa, así como las personas a las que va conociendo. Además de no dejar nunca de escribir. Algunos pasajes están también presentes en el cómic, así como parte de la correspondencia que durante algunos años mantuvo con su familia.

Todos los textos extraídos de publicaciones tienen anotaciones que llevan a la bibliografía específica.

Susanna Martín consigue con su dibujo, y en especial su color, mantener el mismo tono aventurero y nostálgico de las fotografías y escritos de la suiza. Y es que el trazo es bastante ligero, y no desentona cuando se incluye en la página una fotografía real. El dibujo se centra sobre todo en los personajes más que en los fondos. Ya que es lo que centró la vida de Annemarie, la gente que la conoció y con quien se relacionó. Salvo cuando lo importante es a dónde se dirige, o dónde está, Annemarie. Entonces los fondos son detallados y con un toque de cuaderno de viaje en su organización. Recorremos así la vida de la reportera aprendiendo no sólo sobre ella, sino sobre otros tantos temas como: sociedad, prensa, guerras, sexualidad, género, comercio, drogadicción y situación social de las mujeres en varias partes del mundo durante el siglo XX. Entre otros. Y es que es un cómic muy completo y que puede servir no sólo como entretenimiento, sino también como herramienta de aprendizaje.

Una biografía gráfica imprescindible, muy bien trabajada y llevada a cabo. El tándem María Castrejón y Susanna Martín funciona a la perfección. Ahora sólo queda disfrutar de esta obra, y esperar en breve a todo lo que veremos de ambas.