Leñadoras. Amistad e inclusión en un magnífico cómic juvenil

Sapristi Comics nos trae uno de los cómics con más representación femenina en el mundo: Las Leñadoras.

Un grupo de Scout Girls se dedican a vivir desopilantes aventuras llenas de misterio, amistad y respeto tanto por el medio ambiente como por sus compañeras. Eso es Leñadoras cuyo quinto número ha salido de la mano de Sapristi Comics este mes de febrero en España. Muchas cosas hacen especial a este cómic que no parece estar cerca de terminar.

EL grupo protagonista pertenece al Campamento para Chicas Molonas de Miss Quinzella Thiskwin Penniquil Thsitle Crumpet. Estas chicas son  Abril, una joven pelirroja animada y fuerte; Jo, una chica trans que es inventora y a la que le encantan los experimentos científicos; Ripley, bajita y salvaje; Mal, de aspecto más alternativo y duro que toca el bajo en una banda; y Molly que lleva el pelo trenzado bajo una gorra de mapache… un mapache vivo. Un grupo de chicas jóvenes y valientes que se hacen llamar Las Leñadoras.

Para comenzar quizás sería apropiado destacar lo principal en esta serie. Y lo más importante de Leñadoras es su declaración de intenciones. El primer número comienza con el grupo protagonista que se pierde en el bosque que hay alrededor de su campamento. En determinado momento las chicas son atacadas por unos zorros parlantes de tres ojos que proyectan con luz en el cielo las palabras “cuidado con el santo gatito”. Esto ya puede parecer raro de entrada, vaya si lo es,  pero la serie no ha hecho más que comenzar. A partir de ahí las protagonistas se encontrarán con muchos otros personajes. Algunos más “normales” como Jenn, la monitora de las Leñadoras y otros más extraños entre los que se encuentran animales fantásticos, yetis hipsters, velocirraptores o personajes de la mitología griega entre otras y muy variadas cosas.

Lo que hace interesante a esta mezcolanza de ideas y conceptos es que exige que el lector lo vea desde un punto de vista infantil. Las protagonistas en ningún momento se plantean que el hecho de que haya zorros con tres ojos en su bosque sea raro, ¿así que porque iba a hacerlo el lector?

La otra intención de la obra, como en otras obras de sus autoras principales Shannon Watters, Grace Ellis (Lois Lane, Moonstruck), Noelle Stevenson (Nimona, She-ra) y Brooke Allen(Las chicas superpoderosas), es la inclusión tanto a la hora de dar más protagonismo a la mujer como normalizar la presencia de personajes LGTB+ en los cómics. Hay varios personajes pertenecientes al colectivo en la obra y relaciones entre ellos, siempre tratados de una manera respetuosa y sincera, normalizando lo que, bueno, es normal. Por ejemplificar esto, al inicio de este quinto tomo de Leñadoras un grupo de chicas acoge a Barney, un personaje no-binario. Las dos primeras páginas son una lección perfecta de como preguntar por sus pronombres y enseguida todas ellas lo toman como algo natural y continúan hacia delante sin darle más importancia. Pero la tiene. Porque algo así no se suele ver y menos de una manera tan clara y positiva.

Las autoras conocen tan bien a sus personajes que no siempre necesitan que sus historias sean grandilocuentes, muchas veces las historias se basan en la convivencia en el campamento o las pruebas que tiene que superar para conseguir sus insignias de Scouts. A partir de aquí suele aparecer un elemento místico o de fantasía que empieza a desencadenar preguntas que se irán respondiendo poco a poco. Algunas de ellas aún no han tenido respuesta pero la tendrá.

El dibujo de la serie es lo que más ha variado pues al pasar por distintas autoras el estilo ha cambiado mucho. Desde el dibujo más fino y parecido al de un cuento de Brooke Allen hasta el actual de Carolyn Nowak mucho más desenfadado y cartoon que, siendo sinceros, le va como un guante a las Leñadoras. El ritmo de las páginas suele ser trepidante y lleno de sorpresas, a juego con el guion. Nunca hay demasiado texto lo que hace que el ritmo sea más rápido, sin dar descanso de una sorpresa a otra exceptuando las veces que alguna de las protagonistas da una explicación. Aunque, de nuevo, esto no entorpece la lectura. Todo ello queda compacto gracias al color de Marta Laiho que es, junto con Watters, la persona que no ha variado desde el inicio de la serie. El control del color y la iluminación en las escenas, sobre todo cuando están en el bosque o en algún lugar misterioso es magnífico y trabaja muy bien aportando a la carga narrativa de las escenas.

En conclusión Leñadoras es una serie que destaca, sobre todo, por la frescura de su argumento. Una sin complicaciones, pero que no da un respiro al saltar del misterio a la sorpresa. Con un ritmo rápido y entretenido que no para de presentar elementos llamativos que solo aumentan el interés tanto por la historia como por sus personajes. Y es que sus personajes son, sin duda alguna, la clave en esta serie. Nos encontramos finalmente con un cómic que, sin ser específico para un público femenino (o anunciado como tal), tiene como protagonistas principales a un grupo de chicas pasando sin problema el test de Bechdel-Wallace. Al igual que los componentes de LGTB+ que están imbricados de una manera natural y bonita, sin salidas de tono y tratado con mucho cariño. Sin duda este es un cómic que puede disfrutar cualquiera y a cualquier edad, pero que es especialmente recomendable para los peques de la casa porque Leñadoras contiene una gran variedad de modelos femeninos fuertes y está repleto de buenas costumbres y valores.

Título: Leñadoras
Guion: Shannon Watters, Noelle Stevenson, Grace Ellis
Dibujo: Carolyn Nowak, Kat Leyh, Brooke Allen
Color: Marta Laiho
Edición: Sapristi Cómics
Formato: Rústica, 201 páginas a color 
Precio: 19,90 €