Transparentes, de Javier de Isusi, un cómic que pone voz y cara a los exiliados del conflicto armado colombiano

Transparentes. Historias del exilio colombiano, es el primer cómic de Javier de Isusi que se publica después de que el historietista vasco fuera galardonado con el Premio Nacional de Cómic 2020

Transparentes. Historias del exilio colombiano, es el primer cómic de Javier de Isusi que se publica después de que el historietista vasco fuera galardonado con el Premio Nacional de Cómic 2020 por su sobresaliente trabajo en La divina comedia de Oscar Wilde. Coeditada entre la editorial Astiberri, la Comisión de la Verdad y el Instituto de Estudios sobre Desarrollo y Cooperación Internacional (Hegoa) de la Universidad del País Vasco, se trata de un cómic desde el que se pretende visibilizar la realidad y diversidad de víctimas de la situación interna en Colombia que hubieron de exiliarse de su país.

Refugiados. Exiliados. Migrantes. Son términos que comúnmente pueden llegar a considerarse como sinónimos a oídos de la sociedad. Desgraciadamente los dramas son tantos que su constante presencia en los medios de comunicación no hace sino equiparar a unos y otros en nuestra consideración. Su existencia queda también adormecida en el imaginario colectivo social, convirtiéndose en un persistente murmullo al que ya nos hemos casi acostumbrado e incorporamos a nuestra rutina como quien tiene de fondo un ruido blanco. Pero aunque pueda parecer lejano, ajeno e incluso increíble, la maquinaria de las enquistadas posiciones políticas o la extraordinaria pervivencia de conflictos continúa obligando a tantos y tantos en muy diversos territorios a traspasar sus fronteras.

Atendiendo a los datos de ACNUR, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, en 2017 eran más de medio millón las personas que se habían visto obligadas a dejar Colombia a causa del conflicto armado de ese país. A ojos de sus compatriotas, suponen una población invisible y silenciosa, diseminada por prácticamente todo el mundo, y a la que precisamente un equipo de la Comisión de la Verdad ha dirigido su mirada.

La Comisión de la Verdad (Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición) fue creada mediante Decreto en 2017 con el fin de esclarecer el impacto a diferentes niveles que tuvo el conflicto armado en Colombia, así como su origen, y promover el reconocimiento de sus víctimas, ateniendo al derecho de las víctimas y de la sociedad a la verdad. Es decir, se trata de una herramienta del propio Estado colombiano dentro del denominado como Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición contemplado en ese Acuerdo Final para la terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera que firmaron el Gobierno Nacional y las FARC-EP el 24 de noviembre de 2016, y que pretende poner a las víctimas del mismo en el centro del acuerdo a partir de un conjunto de mecanismos y medidas estructurados orgánicamente.

Para ello, la Comisión de la Verdad articula su trabajo en una serie de puntos, entre ellos, la atención al impacto humano y social del conflicto en la sociedad, en la afección sobre los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales y en la forma en que dicho conflicto ha impactado sobre distintos colectivos, entre ellos, sobre las personas desplazadas y exiliadas o víctimas del conflicto que se encuentren en el exterior.

En Transparentes. Historias del exilio colombiano (Astiberri, 2020) el historietista Javier de Isusi presenta una historia coral cuyo peso recae en ocho personajes ficticios basados en algunos de los testimonios recabados desde la Comisión de la Verdad. Tras esos Camilo, Olga, Luciano, Orlando, Maura, Bernardo, Iris y Ángela (quienes llevan a su país en sus iniciales) se encuentran las voces, los pasados y los presentes de una serie de personas tan reales como tú, que estás leyendo este párrafo. Vivencias entrelazadas en ocho capítulos que muestran un sentir, insinúan o explicitan un pasado, y ponen de relieve la diversidad de perfiles y experiencias de quieres en algún momento hubieron de traspasar las fronteras de su patria. Con el acompañamiento de variadas composiciones musicales colombianas, en las viñetas de de Isusi toman forma recuerdos, experiencias, dolorosas ausencias, episodios de la intrahistoria de un país, lagunas en la cronología familiar, la nostalgia de kilómetros del que una vez fue tu hogar, hechos acallados, la sensación de abandono o la esperanza que se mantiene viva. Un crisol de sentimientos que une en la distancia y acerca a personas que aparentemente poco puedan tener en común. En los ejemplos concretos de esos colombianos diseminados por diversos países se encuentran testimonios extraordinariamente crudos que evidencian la cantidad de sufrimiento que una persona es capaz de soportar.

Conscientes de la potencia e internacionalidad del lenguaje de medio, la Comisión de la Verdad ha echado mano del noveno arte para su utilización como herramienta de vehiculación a la hora de acercar esa realidad sobre la que la Comisión, en el ejercicio de sus funciones, pretende arrojar luz y dar a conocer. Las historias personales recogidas en sus páginas, que tienden puentes de empatía y comprensión, son producto de la labor de la Comisión escuchando los testimonios de exiliados colombianos. Con este cómic se amplifica esa escucha dando la posibilidad de ejercer de oyentes, acompañantes que toman de la mano y ofrecen su calor, a muchas más personas.

Página de Transparentes

En ese relato caleidoscópico que conforman los diferentes testimonios sobrevuela la necesidad de la memoria histórica, colectiva e individual para hacer patente el pasado, no repetir determinadas circunstancias y no olvidar a quienes fueron víctimas. Se aborda, además, la necesidad de vencer la resignación a esa nula visibilidad a la que se refiere el título del cómic, un término que define estupendamente la sensación de quienes fuera de su país, sienten que no existen ni en su pasado ni en su presente. O cómo continúan viviendo con la anormal percepción de familiaridad y cotidianidad hacia la violencia. Pero también la resistencia al silencio de quienes padecieron en primera persona los estragos del conflicto armado colombiano. Lo cierto es que esa actitud resulta comprensible desde la perspectiva de que recordar supone revivir el dolor. Así, en las palabras y recuerdos de algunos de esos colombianos se deja ver la violencia sexual hacia las mujeres. No obstante, se antoja necesario que esas personas rompan esos silencios. Y de allí la importancia de la labor de la Comisión de la Verdad rescatando testimonios que evidencien su existencia y su aflicción, para contar con todas las piezas del complejo puzle, ofreciendo al mundo y a su propio país la composición más veraz y completa posible. Es ciertamente interesante cómo se plantea la incidencia en las segundas generaciones, en los descendientes de quienes hubieron de huir, en aquellos que no poseen el acento de la lengua materna de sus padres, en quienes presienten episodios de una extremada dureza en sus memorias familiares, en el insondable vacío de quien se sabe hecho de desconocidos pedacitos de pasado que probablemente jamás llegará a dilucidar.

Si el cómic ya resulta de por sí interesantísimo, las aportaciones de Francisco de Roux (presidente de la Comisión de la Verdad), que firma el prólogo, y de Carlos Martín Beristain (uno de los comisionados), responsable del epílogo, aportan un plus a la magnitud de la obra. Sus palabras contextualizan y esclarecen una serie de aspectos contribuyendo a ofrecer una visión más nítida de una situación cuyas implicaciones se extienden más allá de las consecuencias directas de lo que fue el conflicto armado. Y como otro extra al cómic, es recomendable la lectura de una noticia sobre esa labor de escucha a los exiliados colombianos que se fue llevando a cabo ya desde el primer año de funcionamiento de la Comisión de la Verdad.

Página de Transparentes

Todos esos matices se desprenden del guion urdido por Javier de Isusi. La forma en que se estructura la narración cuenta y sugiere, informa y emociona, se consume con la misma facilidad con que comunica, presentando sencilla y efectivamente intimidades y hechos histórico-sociales en una ficción amparada en las circunstancias de exiliados colombianos. El lector asiste a un relato vaciado de juicios de valor que se levanta por una lado a partir de las interacciones entre los diferentes personajes ambientadas en un presente y diferentes países (Ecuador, Estados Unidos, Francia, España o Colombia) y, por otro, de los fragmentos en los que rememoran un pasado en Colombia. La estructura compositiva pero también sus acuarelas en tonos verdes, azulados y ocres acompañan al tono del relato e imprimen matices en la historia global.

Lo cierto es que este Transparentes no es el primer contacto de Javier de Isusi con la realidad de los exiliados. Aunque entonces la abordara de forma más global, en 2017 publicó Asylum, un cómic amparado por la ONG CEAR-Euskadi que lucha por los derechos de los refugiados, en el que se combinan las historias de personajes de diferentes épocas y nacionalidades a los que diversos motivos (guerras, violación de los derechos humanos u homofobia) les empujaron a un exilio.

Se traslucen también en este cómic algunos otros argumentos que podrían considerarse también transversales en el conjunto de su obra, como puede ser la mirada hacia Latinoamérica, la atención al panorama sociopolítico de los territorios y la forma en que estos afecta a las personas que en ellos habitan o la utilización de la ficción como escenario para dar forma a historias que cuentan con una base real y un trabajo de documentación. Ejemplos de ello son los cuatro volúmenes de Los viajes de Juan sin Tierra (Astiberri 2004-2010) o He visto ballenas (Astiberri, 2014).

Maura pone voz al sentir de muchos.
Viñeta de Transparentes.

Como ya lo hicieran títulos como Emigrantes, de Shaun Tan (Barbara Fiore, 2007), El arte de volar, de Antonio Altarriba y Kim (Ediciones de Ponent, 2009), Los surcos del azar, de Paco Roca (Astiberri, 2015) o La grieta, de Carlos Spottorno y Guillermo Abril (Astiberri, 2016), Transparentes suma a la hora de brindar una foto fija más y actúa como invitación para los lectores a comprender qué supone verse forzado a vivir fuera de tu patria. Y lo hace desde el anonimato de cientos de testimonios convertidos en una ficción al servicio de una narración que fluye ágil y directamente dotando de corporeidad y voz a todos aquellos que una vez perdieron cuerpo, voz y alma al traspasar unas fronteras.


Título: Transparentes. Historias del exilio colombiano
Guion: Javier de Isusi
Dibujo: Javier de Isusi
Color: Javier de Isusi
Edición original: Astiberri / Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición / Instituto de Estudios sobre Desarrollo y Cooperación Internacional de la Universidad del País Vasco.
Formato: Cartoné de 236 páginas.
Precio: 16 €