Todos los detalles sobre el personaje clave del último episodio de Wandavision

El séptimo capítulo de la serie de la Bruja Escarlata y la Visión incluye importantes giros sobre la trama principal

Lo primero: SPOILERS. Así, en mayúscula. Dicho lo cual, vamos al grano.

El séptimo (y antepenúltimo) capítulo de WandaVision –titulado Breaking the Fourth Wall– ha pisado el acelerón y ha incluido uno de los giros de tuerca más esperados y a la vez sorprendentes de la serie. Hemos conocido quién ha sido el responsable de buena parte de los males de la Bruja Escarlata. Y mientras todo el mundo (o casi) esperaba con más ganas que pistas la aparición de Mephisto, la explicación final es mucho más lógica e interesante que el Diablo. La máxima culpable de las desdichas de Wanda en Westview es su vecina Agnes. O, en otras palabras, la mismísima Agatha Harkness. Un personaje clásico de los cómics y muy (muy) relacionado con la Bruja Escarlata y la Visión.

El personaje encarnado por la actriz Kathryn Hahn era, como comentamos con el quinto episodio recién salido del horno, una de las únicas vecinas sin ID conocido por S.W.O.R.D. (aunque sí con ficha, a diferencia de su vecina Dottie… pongamos una chincheta aquí y tiremos hilo rojo para más adelante). Siempre perceptiva de más, siempre la primera en romper la ilusión televisiva, y siempre mencionando a su marido Ralph –a quien aún no tenemos el gusto de conocer–, desde el minuto cero no hizo más que sembrar sospechas. No ayudaba que su propio nombre, Agnes, fuera a todas luces una abreviatura de Agatha Harkness…

Ese quinto episodio que comentamos nos dejó con varias escenas que sembraban más  preguntas que respuestas. La vimos quedarse en blanco ante Visión y consultar a Wanda, directora de escena, si debería comenzar de nuevo. No parecía extrañada al ver a los gemelos crecer ante sus ojos en varias ocasiones, de bebés, a niños de 5 años, a chavalines de 10. ¿Tiene algo que ver con lo que está ocurriendo en Westview? ¿Es aliada, o enemiga, de Wanda? Y, como ya entonces teorizamos sobre el que sería su siguiente episodio: si la noche de Halloween saca a la luz el verdadero espíritu de cada uno, por así decirlo, como ocurre con la Visión y la Bruja Escarlata en sus versiones más clasicotas… ¿convertía eso a la vecina cotilla en una bruja? Pues, como hemos visto en este séptimo episodio… sí a todo. Agnes es Agatha, es una bruja con todas las de la ley, ha estado involucrada en el incidente Maximoff, si no desde el principio, prácticamente… y su alineación en esta historia parece, por ahora, de lo más turbia.

Pero… ¿quién es  Agatha Harkness en los cómics?

Agatha Harnkess fue creada por Stan Lee y Jack Kirby en la colección de los Cuatro Fantásticos allá por 1970 para ser la niñera de Franklin Richards, el hijo de Mr. Fantástico y la Mujer Invisible. Sus poderes mágicos vendrían a mano en más de una ocasión, aunque pronto su etapa como personaje secundario en la colección de la Primera Familia de Marvel Comics se acabó para pasar a formar parte del elenco de secundarios de los Vengadores, en el rol de tutora de la Bruja Escarlata.  Pronto se estableció que su origen venía de la Salem del el siglo XVII, que sufrió los Juicios de brujería de Salem y acabó, tiempo después en Nueva Salem, capturada y quemada en la hoguera. Parte de la energía de esa nueva comunidad fue de hecho la que permitió a Wanda quedarse embarazada. Más adelante, Agatha regresó y fue quien desveló a los hijos de la Bruja Escarlata como fragmentos del alma de Mefisto, y quien optó por purgar a Wanda de sus recuerdos para evitar el trauma que en cualquier caso acabaría con ella.

Gracias al borrado de memoria de Agatha Harkness, Wanda Maximoff olvidó durante muchos años el recuerdo de que había tenido dos hijos. Sin embargo, durante los acontecimientos de Vengadores: Desunidos y tras una conversación con la Avispa, la Bruja Escarlata recordó aquellos sucesos y el descubrimiento que había sido madre durante un tiempo y sus hijos le fueron arrebatados (¿os suena? ¿pasará esto en la serie?) fue más de lo que pudo soportar. Wanda se volvió loca, se enfrentó a Agatha para pedirla explicaciones y, tras ello, trajo de vuelta (de aquella manera) a Billy y a Tommy primero y continuó «vengándose» de sus compañeros de equipo, acabando con la vida de Ojo de Halcón, la Visión o el Hombre Hormiga. Al final de aquella saga y después de que los Vengadores consiguieran acabar con Wanda, resultó que en realidad Harkness había muerto hace mucho tiempo. Desde entonces, su presencia ha sido recuperada en el Universo Marvel en forma de espíritu o voz omnisciente en un par de ocasiones, aunque siempre en segunda o tercera fila.

Ahora bien, volvamos a Westview, quedan hipótesis pendientes. El episodio de hoy comenzaba con una marcada inspiración en el fenómeno mockumentary y, sobre todo, en su mejor ejemplo, The Office, y el más familiar, Modern Family. Esto nos ha dejado con una primera mitad del episodio que parecía, sobre todo, reaccionar al desfase del anterior y hacernos ver la incómoda realidad del estado mental de Wanda. Pero, aunque parezca que los bombazos han comenzado en el momento en el que nuestra Bruja cruzaba el umbral de la puerta de su preocupada vecina –adentrándose en un territorio de estética más reminiscente a American Horror Story que a cualquier sitcom– en realidad esa primera mitad de episodio continuaba sembrando dudas y sospechas que tendrán mucho que ver con los juegos de Agatha.

Wanda no titubea en el momento de afirmar a sus hijos que «ese hombre» que apareció en su puerta haciéndola creer que era su fallecido hermano Pietro no es su tío. Ahora que sabemos que fue Agatha quien le colocó en casa de los Visión, se aceptan apuestas sobre la verdadera identidad del personaje que luce el rostro de Evan Peters. No olvidemos tampoco a los pequeños Billy y Tommy. Los poderes de Warlock parecen lo suficientemente desarrollados para ver a través de los encantos de cualquier bruja, si bien no puede penetrar en la mente de Agatha. Podrían ser, de hecho, el motivo por el que esta haya decidido acelerar cuales sean sus planes, antes de que el pequeño supusiera una amenaza para los mismos.

Hablando de planes, ¿a quién pertenecía la voz masculina que entrevistaba a Wanda en una de esas secciones de falso documental? Sí, Agatha ocupaba su puesto en la silla de director, pero no descartemos aún esos poderes mayores para los que podría estar trabajando… Una vez embauca a Wanda a bajar a su sótano con el destino de sus hijos como cebo, además de sentir un toque que recuerda bastante a La senda de las brujas de James Robinson (una de nuestras lecturas clave recomendadas), vemos varios artefactos mágicos entre los que se encuentra un libro claramente encantado que, más que su grimorio de bruja, tiene pinta de se algo aún más oscuro, poderoso y demoníaco (¿es una cabeza de cabra lo que se atisba en su portada?). Está claro es que Agatha no es ninguna aficionada, y las brujas siempre han sido conocidas por su estrechísima relación con el Diablo… sea el que sea.

Por otra parte, en este séptimo episodio ha sido la primera vez que vislumbramos, fugazmente, a Dottie desde el tercer episodio, cortando esas mismas rosas que (decía Agatha) crecen bajo amenaza de muerte. En su segunda presentación, la verdadera, Agatha pregunta a Wanda con sorna si esta no creería ser la única chica mágica del barrio. Quizás la propia tía A haya pecado igualmente de soberbia, quizás Westview sea una comunidad con un índice de brujería aún más alto de lo que parece… IDs optativas para Dottie no nos faltan, ya fantaseamos hace unas semanas con verla bajo los nombres de Clea o Arcanna. Demonios, tampoco sería la primera vez que vemos a Emma Caulfield interpretar un personaje demoníaco (en el Buffyverso, dedicada a la venganza contra los hombres). Después de unos cuantos episodios en el banquillo, veremos si Dottie resulta ser algo más que la reina mangoneanta de Westview (con permiso de Wanda o, ahora, Agatha).

Por delante, nos quedan dos episodios y muchas, muchas preguntas por responder. Dejando de lado el posible lado demoníaco del asunto, lo que de momento queda confirmado es que la batalla final que nos espera no será sólo superheroica (con Monica, por fin, incluida en el bando con superpoderes), sino entre poderosas brujas. Y, dada la anunciada relación entre Wandavision y la secuela del Doctor Extraño, Multiverse of Madness… el futuro no podría ser más prometedor, y nuestros cuerpos no podrían albergar mas hype.