Polémica en Marvel – El dibujante de Inmortal Hulk, acusado de introducir un mensaje antisemita en las viñetas

El racista es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Joe Bennett señalado tras deslizar sus prejuicios raciales en un cómic de Marvel imitando la técnica que lo costó el despido a Ardian Syaf.

Joe Bennett ha sido acusado de antisemitismo unas horas después de que el número #43 de Immortal Hulk haya llegado a las librerías estadounidenses. Con la cuestión racial a flor de piel tras el asesinato de George Floyd hace algunos meses y el más reciente asalto al Capitolio, en el que pudieron verse camisetas con lemas como White Pride o Camp Auschwitz, varios lectores estadounidenses y portales especializados como CBR, Bleeding Cool o Comics XF corrieron a denunciar en redes sociales lo que señalaban como un mensaje judeófobo escondido por su ilustrador en una viñeta de la colección del gigante verde.

La viñeta en cuestión nos muestra a Joe Fixit, el Hulk Gris, comprando en una joyería. En el cristal del establecimiento, en lugar de leer Jewelry, la voz inglesa para joyería, los trazos de Bennet dibujan la palabra Jewer. La Y final está tapada por la cabeza de la dependienta, pero en el caso de la L, simplemente ha sido omitida. El arquetipo antisemita del judío usurero y avaro, junto con la característica presencia de comercios regentados por judíos jasídicos en el neoyorquino Distrito de los Diamantes, es aprovechado de forma recurrente para lanzar esta clase de juegos de palabras judeófobos, en los que una joyería (jewelry) se convierte en una judería (jewery).Un chascarrillo que, lejos de ser inocente, contribuye a perpetuar los argumentos clásicos del antisemitismo que señalan a los judíos como las grandes fortunas que asfixian a las clases trabajadoras y rigen el destino del mundo, y que ya fueron empleados para justificar su asesinato en masa durante el nazismo o los pogromos que se desataron en el Imperio Ruso durante el siglo XIX.

La viñeta de Immortal Hulk #43 en la que Bennett desliza un mensaje antisemita.

El ilustrador brasileño ha tratado de explicar con cierta torpeza que buscaba componer un homenaje al cineasta David Cronenberg (el letrero completo dice Cronenberg Jewery) y que la elisión de la L se trata de un terrible error. Pero como él mismo admite en el comunicado difundido por Marvel, no tiene excusa para haber dibujado una Estrella de David bajo la palabra Jewery.

Bennett lamenta no haber comprendido este problemático y ofensivo estereotipo, y admite el error después de haber leído las denuncias de los lectores. Parece complicado que un creador, que participa del mundo de la cultura y que está familiarizado con el contexto norteamericano, no esté al corriente de la tradición en torno a este estereotipo racista. También resulta complejo creer que un ciudadano brasileño no tenga nociones básicas de los argumentos judeófobos cuando Brasil es el segundo país de Latinoamérica con una mayor población judía, y sobre todo, porque en el último año varios observatorios de derechos humanos han lanzado informes sobre el preocupante crecimiento del antisemitismo tanto a nivel social como institucional en Brasil. El aumento de los movimientos neonazis y fundamentalistas cristianos en el país durante la presidencia de Bolsonaro es un tema de actualidad, en tanto que está alcanzando cotas terroríficas: un estudio de la Liga Antidifamación reveló que el 26% de los brasileños declaran tener sentimientos antijudíos.

Sin embargo, si quisiésemos creer que Bennett no está al tanto de la actualidad sociopolítica o que la viñeta pudiese resultar excusable de algún modo que a quien escribe estas líneas no se le ocurre, existen algunos precedentes que permiten al lector recibir las disculpas del artista con cierto escepticismo.

«¡Esa bofetada fue mía también! ¡Tendría que haber sido un puñetazo!».

Además de manifestaciones racistas, a Bennett se le recuerdan comentarios homófobos y tránsfobos en redes sociales. En 2019, Bennet se retrató tras un lamentable episodio en el que un periodista brasileño de extrema derecha, Augusto Nunes, abofeteó al premio Pulitzer Glenn Greenwald, después de cuestionar que Greenwald y su esposo estuviesen cuidando adecuadamente de sus hijos y el tono de la entrevista escalase. En aquella agresión, más allá de las rencillas personales que pudiesen existir entre Nunes y Greenwald, afloraban cuestiones ideológicas lamentablemente no superadas, como si los homosexuales deberían tener la posibilidad de adoptar en Brasil. Bennet perdió una estupenda oportunidad para guardar silencio y reflexionar sobre sus prejuicios, escribió en su perfil de Twitter que la bofetada también era suya y lamentó públicamente que tendría que haber sido un puñetazo. Por supuesto, tras comprobar la desaprobación de los internautas, Bennett borró el tuit y se disculpó con Greenwald.

Sólo unos meses después, Bennett volvió a situarse en el punto de mira de los lectores de Marvel, que tuvieron que afearle que respondiese con emoticonos en los que expresaba partirse de la risa cuando un usuario escribió que una Hulka, dibujada por él mismo, parecía el hijo transgénero enfadado de Hulk.

El mensaje antisemita dibujado por Joe Bennett en Immortal Hulk recuerda al episodio que le costó el despido a Ardian Syaf, después de colar consignas antisemitas y anticatólicas en el X-Men Oro #1. Por el momento, Marvel ha asumido parte de la responsabilidad, al haber pasado por alto lo dibujado por Bennett, y ha anunciado que la viñeta será corregida tanto en la edición digital como en futuras reimpresiones. Queda por ver si desde los despachos de la Casa de las Ideas se toma alguna decisión respecto a la vinculación de Joe Bennett con la empresa después de que sus prejuicios hayan saltado de sus perfiles en redes sociales a un cómic impreso con el logo de Marvel.