Palabra de Editor 12 – El 2020 merece un buen repaso

El año de la mierda, pero al papel no le ha sentado tan mal.

Palabra de Editor es la columna de opinión de Pedro F. Medina (@Studio_Kat), Editor Jefe, responsable de licencias y redes sociales de Fandogamia (@Fandogamia) y periodista con una faceta nada oculta de showman en los eventos de cómic y manga.

¿Cómo lleváis el frío? Después de unos días de descanso reparador retomo la actividad editorial y, de paso, estas columnas que también ejercen en mí un poder terapéutico. Hace años le gritaba al gato, pero me supo mal por el pobre bicho y pasé a gritarle a la pantalla del ordenador. Ahora grito cada vez que escribo estas líneas. Os lo recomiendo sinceramente: redactar y desgañitarse es cosa buena. Y qué menos que comenzar el año comentando lo que ha dado de sí este 2020, doce meses de ediciones marcadas por la pandemia. ¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHH!!!

Tanto Jose Antonio Serrano (a través de su Guía del Cómic) como Marc Bernabé (en su blog) han publicado estos días sus informes sobre el cómic en general y el manga en particular, respectivamente. Aplaudo su tesón en la recopilación de estos datos y voy a darles buen uso en mi propio análisis que, resumiendo mucho y siendo redundante, viene a ser que EL TEBEO EN GENERAL TIENE BUENA SALUD, PERO NO TODOS LOS TEBEOS EN PARTICULAR HAN CORRIDO LA MISMA SUERTE. Y que hemos vuelto a 2017 en cuanto a lanzamientos anuales.

Recapitulemos: el año arrancó con el pie de siempre, enero como resaca de la Navidad, febrero y marzo avanzando en lanzamientos con los primeros eventos del año… y a partir de ahí comenzó la dimensión desconocida y el Gran Parón, con las librerías cerradas, las distribuidoras en ERTE y los cómics en stand-by paralizados en los almacenes. Aunque algunas tiendas y editoriales siguieron vendiendo online son pura anécdota en el conjunto del sector, y la realidad es que hubo devoluciones de libros a porrillo… en fin, de todo esto ya hablé en su momento (qué demonios, llevo meses hablando del tema). A partir de junio la rueda arrancó de nuevo, y la estrategia común en casi toda la “industria” fue seguir publicando los títulos se sospechaba que mejor iban a funcionar, recomponiendo los planes editoriales como buenamente se pudiera. En octubre, aunque las ventas online subían en todos los ámbitos y el verano fue inusualmente activo, la mayoría de casas editoras mantuvieron la calma y las novedades de cara al Manga Barcelona se redujeron en un 33% respecto al año pasado. La mayor concentración se produjo a finales de año, cuando las buenas cifras de venta de los meses en los que hubo actividad comercial propició una buena salva de lanzamientos para la campaña de Navidad.

Al ver los números globales parece que las grapas no se han visto especialmente afectadas, no así con el manga donde se aprecia una ralentización de los lanzamientos, vamos a insinuar que aquellos con peores cifras de venta o planeados para un evento físico que finalmente no ha tenido lugar. Y lo mismo ha pasado con los lanzamientos generales en formato paperback. Las PYMES han sido las más prudentes o afectadas y, por tanto, las que más acusan la frenada: La Cúpula pasa de 30 lanzamientos en 2019 a tener 16 en 2020 (!); Ponent Mon de 47 a 23 (aunque también habrá influido su adquisición por Catarata), Diábolo de 13 a 5 (!!!), Tomodomo de 17 a 8 (¡¡NOOOOOOOOOOOOOOO!!), Dibbuks de 35 a 12 (bueno, esto desde lo compró Malpaso era de esperar), vamos, prácticamente la mitad de lanzamientos que el año anterior. En cambio, entre los High 4 que concentran el 59% de los tebeos comercializados de forma tradicional (Panini, Norma, ECC y Planeta) la reducción de lanzamientos ronda el 20%, que coincide con el promedio general de desaceleración y que vendría a ser resultado, en mayor o menor medida, de la temporada que estuvimos confinados. Y aquí viene la curiosidad: si hemos pasado de publicar 3563 cómics en 2019 a los 2846 de este año (enumerando solo los tebeos que utilizan distribuidora, ojo), lo que resulta en un descenso de aprox. un 20%, y ya hemos dicho que los pesos pesados han bajado más o menos esa cantidad… ¿cómo se compensa el cómputo total que muchas pequeñas editoriales hayan sufrido un bajón de prácticamente la mitad de su producción? Pues porque incluso en una crisis hay lugar para las oportunidades, especialmente de proyectos que llegaban con inercia como en el caso de Nuevo Nueve, que ha subido de 8 a 24 (la leche); Ediciones Babylon, que aumenta su catálogo con 17 mangas, ocho más que el año anterior, o Kitsune o Satori, que se plantan con 7 lanzamientos este año, a los que se suma todo un microcosmos de minieditoriales que aumenta cada año sin ser este una excepción, y que sobreviven a los varapalos del sector por su estructura semiprofesional y/o por tener la capacidad de recogerse en las malas épocas y resurgir cuando lo consideran oportuno. Emilio Bernárdez, editor de La Cúpula, nos compartió una idea en una Feria de Castellón que no voy a reproducir textualmente porque no recuerdo las palabras exactas, pero que decía algo así como “es muy difícil parar las máquinas cuando hay nóminas que pagar”, razón por la que apenas nadie con trabajadores a su cargo ha cesado del todo su actividad.

Lo cierto es que este escenario es propicio para la aparición de editoriales especializadas en cómic, una situación que adelanté durante una charla en Manga Barcelona que ya no está disponible en Internet a menos que te abones al Club Manga Tres: si las grandes editoriales continúan con un ritmo pausado otras más pequeñas van a conseguir espacio suficiente para colocar sus libros en las estanterías y conseguir licencias interesantes. (inciso: ¡¡¡UUUUUUOOOOOOOOOOHHHHHHHHHHHH!!!) Si además sumamos el auge de las ventas online de cómic durante el segundo semestre (que no de cómics digitales) que se ha mantenido hasta ahora y no tiene visos de ver final (quizá cuando lleguen los salones y ferias de nuevo, aunque creo que todos los editores estamos rezando por el momento en que podamos volver a montar stands… pero que las ventas online continúen a estos niveles) no es solo una hipótesis poder hacer negocio INCLUSO sin moverse a través de una distribuidora (que cada vez es más complicado para las nuevas editoriales, porque algunos de los operadores habituales de esta “industria” ya les ofrecen contratos por no menos de un 60% del PVP de los libros). (¡¡¡OOOOOOOOOGHHGHGGGHGHGYVXBA!!!)

Hablando de la F en concreto, no me puedo quejar para nada. Hemos pasado de los 27 títulos del año pasado a apenas 19, aunque hay algo de trampa en el conteo: una de las novedades enumeradas ha sido la Edición Definitiva de Raruto, que está compuesta por tres libros y son como 1600 páginas de mamotreto, algo inaudito en nuestro catálogo. Por otra parte, dos lanzamientos que ya comenzaron a enviarse antes de final de año entre los lectores que lo reservaron en noviembre (Cartones Perros y Sácamelo Todo) tiene fecha oficial de salida en enero de 2021, y algo parecido ha pasado con Giant Days 9 y ¡Cuéntame, Galko-chan! 4, que no llegaron a tiempo en diciembre pero saldrán a lo largo de las próximas semanas (actualmente están atrapados en Madrid bajo unas cuantas toneladas de nieve… y no es broma). ¡Cinco tebeos arriba o abajo repercuten mucho en el total cuando publicas apenas treinta volúmenes al año! Listas aparte, las publicaciones de febrero a mayo que salieron justo antes de la cuarentena o que fueron retrasadas han pasado sin pena ni gloria. Apreciamos un enorme remonte desde junio hasta pasado el verano, con librerías pidiendo mucho material. Es el año en el que más reimpresiones hemos hecho, y las que quedan por hacer, porque hay libros que se nos están agotando en todos lados. Hacia finales del año tuvimos dos de los lanzamientos más sonados: Critical Role Vox Machina Orígenes y La Librera Calavera Honda-san, esta última la novedad de 2020 más vendida de nuestro catálogo (especialmente en las librerías, como no podía ser de otro modo), lo que refuerza esa idea de que valía más la pena publicar los primeros tomos de nuevas series y/o reponer los que ya funcionaban que lanzar sin más los siguientes de las colecciones regulares en marcha. Una decisión fea pero necesaria.

Pero si hay algo que nos dejó ojipláticos durante este año han sido los croufandos, esas campañas de reserva que emulaban en nuestra web el micromecenazgo habitual a través de plataformas estilo Verkami. Las dos que hicimos en septiembre y noviembre han tenido unas cifras de infartito, al menos para nuestros estándares. Entrando al dato, con una obra de autor individual que podríamos tildar de “desconocida” como el Sácamelo Todo de Guillermo Lizarán (que se puede leer entero en Fanternet y es una Delicia del Humor), hemos tenido EL DOBLE de ventas online que con cualquier tebeo de las mismas características publicado en 2019. Dos razones fundamentales: la increíble subida de las ventas online que os mencionaba antes (sin contar con los croufandos la web ha aumentado sus ventas un 120% respecto al año anterior, con la suma de las campañas el crecimiento ha sido de un 400%, punto arriba o abajo), y la certeza que hoy tienen los lectores de su poder sobre el mercado. Porque son ellos y ellas, lectores y lectoras, los que nos han salvado el culo a toda la “industria”, poniendo pasta para adquirir libros.

Siempre hablamos del peso de los autores, la divulgación, las editoriales, cualquiera parece ser más importante que los lectores, pero finalmente son ellos quienes sustentan todo este negocio. Quien decide qué se va a vender es un editor, pero quien decide qué se sigue vendiendo es el público. El fondo del éxito de estas campañas es que le dan al consumidor un papel fundacional en la que su aportación verdaderamente contribuye al éxito, haciendo partícipes de una maldita vez a quienes de verdad lo sostienen todo. Habrá muchos más crowdfundings en años sucesivos y, sobre todo, cada vez más editoriales que hagan uso de ellos o de modelos similares. Y lo mejor es que seguirá siendo el público quién pueda escoger lo que quiere y lo que no… y será lo más parecido posible a una cifra de ventas que le arrancaréis a un editor en este país.

¡¡Os deseo a todos y todas un Feliz AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHGGGGGGGGHHHH!!