Vandal

El mundo de Layton

Te contamos los curiosos orígenes de la saga del Profesor más ingenioso del mundo del videojuego.
El mundo de Layton
·

Algo de ingenio y capacidad visual requería también el puzle "Embrollo de espejos", que nos encontramos en ese mismo título. Había que colocar cinco espejos a lo largo de una red de habitaciones para conseguir que, con su reflejo, pudiésemos llevar cinco haces de luz hasta los objetivos marcados. El punto difícil estaba en que uno espejo en concreto necesitaba reflejar dos focos de luz… una vez te dabas cuenta de ese pequeño detalle, ya estaba todo hecho.

El mundo de Layton

Estático, pero también muy divertido, es otro juego con fichas. En esta ocasión, un cubo tricolor, que nos encontramos en El profesor Layton y la Llamada del Espectro. La ilustración nos muestra un cubo con un lado de cada color (rojo, amarillo y azul) y un dibujo (círculo, cuadrado, cruz) y, abajo, cinco fichas. Debemos reconstruir mentalmente cuáles son las piezas correctas para conseguir no solo que encajen formando un cubo (pues sus formas son diferentes), sino que, además, formen el dibujo del modelo presentado.

PUBLICIDAD

También con cubos, el puzle 80, "Pinta el pedestal", suponía un reto que también suscitó inquietudes entre muchos miembros de la comunidad de usuarios. El puzle consiste en construir una suerte de escenario con varios cubos, pero el objetivo es pintar la menor cantidad posible de caras sin que eso estropee lo homogéneo de su diseño. Dicho de otra manera, toca contar cuántos lados son visibles de cada cubo dada la disposición de los mismos. Por ejemplo, uno que esté rodeado por otros cubos completamente solo tendrá que ser pintado por su lado superior. Es sencillo, como muchos otros, pero requiere observar y pensar bien cómo dar con una solución rápida.

En algunos casos, los puzles tienen más de una solución. Un buen ejemplo lo encontramos en El profesor Layton y la Llamada del Espectro y su rompecabezas "Las cuatro pesas". Con 9 pesas diferentes tenemos que averiguar qué cuatro pesas (numeradas del 1 al 9) fueron quitadas de su posición original. Pues bien, la cuestión es que hay dos respuestas correctas. Pero no pasa nada: aquí, como en algún que otro caso, comprobamos que el trabajo del equipo en general y de Akira Tago en particular lo tenía todo previsto: las dos soluciones están contempladas como correctas. Sus puzles no solo están bien pensados, es que además no tienen fisuras.

PUBLICIDAD

El mundo de Layton 1

Como vemos, con independencia del tipo de reto que presenten, e incluso con independencia de si son muy interactivos o pasan más por coger lápiz y papel para echar unas cuentas, la variedad y la inventiva son una constante en toda las entregas de la saga. Y ahí reside su poder. Otros juegos que persiguen el mismo objetivo de darnos puzles para entrenar el coco acaban siendo poco imaginativos: no deja de sorprender cómo los enigmas (muchos más de 500 con las entregas aparecidas hasta ahora) siguen resultando frescos y capaces de hacer que nos dejemos la sesera en ellos. Y, al mismo tiempo, cuando los resolvemos pensamos en cómo no nos hemos dado cuenta antes. La experiencia es gratificante, aunque no teme plantear un reto al jugador, y cuando hay que recurrir a la ayuda lo hacemos y punto: Layton es todo un entrenador mental pero, sobre todo, es divertidísimo. Año tras año, con cada entrega, lo ha demostrado y volverá a hacerlo muy pronto.

Flecha subir