La guerra de Rusia contra Ucrania se recrudece. Las grandes majors del cine están cancelando sus estrenos en salas, las plataformas de pago como Visa o MasterCard han comenzado a no operar en el país gobernado por Vladimir Putin, y Hollywood ha comenzado a mofarse del mandatario ruso con imitaciones y ayudas económicas a la resistencia y las Fuerzas Armadas ucranianas. Con la comunidad internacional sancionando al gobierno ruso y mientras el país se aboca a un corralito, las autoridades europeas han comenzado a incautar los yates de los ricos y poderosos oligarcas rusos. Y entre ellos podría estar el misterioso Scheherazade, un parque podría pertenecer a Putin.
El misterioso yate Scherezade, un navío de 700 millones de dólares que podría ser de Putin
Las sanciones económicas impuestas por la invasión de Rusia a Ucrania están llevando a muchas autoridades y países de Europa a incautar y embargar fondos, propiedades y yates. En las últimas horas, informan medios como Bloomberg y New York Times, un enorme yate fondeado en la ciudad toscana de Marina di Carrara ha disparado todas las alarmas.
Se cree que el Scheherazade, uno de los barcos privados más grandes y lujosos del planeta, podría ser del presidente ruso Vladimir Putin.
Tiene 140 metros de eslora, casi como un destructor de misiles, y se estima que su coste sea de más de 700 millones de dólares. Hablamos de uno de los 14 barcos más lujosos, grandes y caros del planeta. Y de todas ellas, es la única embarcación de este tipo que guarda en completo secreto a su propietario. Si bien este tipo de propiedades están guardadas con bastante celo y secreto, y no se suele airear demasiado la procedencia de las mismas, el grado inusual de secreto en torno a este barco ha despertado el interés de las autoridades italianas. En el caso del Scheherazade, como en otros yates, todos los miembros de la tripulación han firmado acuerdos de confidencialidad, y los contratistas de seguridad y construcción no pueden decir nada bajo penas de multas variadas.
Lo curioso es que la placa de la cubierta, aquella que lo identifica, está completamente tapada y censurada. Hace tiempo, cuando el yate llegó al puerto de la ciudad toscana, los trabajadores levantaron una alta barrera metálica en el muelle para ocultarlo a los espectadores y curiosos. Los lugareños afirman que jamás se ha visto nada igual en la zona. Tanto el presidente norteamericano Joe Biden como distintos mandatarios de la Unión Europea, han animado a los policías y funcionarios locales de los puertos en los que fondean estos barcos a que los incauten y sirvan de presión para las clases altas rusas de cara a su reacción interna contra Putín y el gobierno de la nación.
La semana pasada, las autoridades francesas incautaron el yate Amore Vero cerca de Marsella cuando se preparaba para partir, indicando que se trataba de la embarcación privada de Igor Sechin, director de la empresa petrolera estatal rusa Rosneft. En Italia, se ha hecho lo propio con el barco de Gennady Timchenko, un amigo de Putin que controla una empresa exportadora de petróleo. En las últimas horas, se está rastreando el de otros grandes yates en lo que es un esfuerzo policial internacional sin precedentes al respecto. Con respecto al Scheherazade, los lugareños lo llaman 'el barco de Putin' desde hace meses, ya que la tripulación habla en ruso.El capitán del Scheherazade ha comunicado a los medios y autoridades que el yate no es propiedad de Putin, pero no dijo quién era el dueño verdadero.















