Análisis SCUF Omega: Un mando pro para PS5 y PC con unos botones laterales que darán que hablar

Probamos a fondo el SCUF Omega: 28 entradas, switches Omron y joysticks magnéticos TMR sin drift. Un mando pro de 240 € para PS5 y PC que elimina la vibración en busca de velocidad pura.
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Han pasado quince años desde que SCUF empezó a fabricar mandos para jugadores competitivos, y el Omega es su intento más ambicioso de condensar todo su recorrido y experiencia en un solo dispositivo: un mando pro con licencia oficial de PlayStation 5, compatible también con PC, Mac y móviles, que llega a España por 239,99 euros. Es, sobre el papel, el mando más completo que ha hecho nunca la marca de Corsair. Lo hemos estado probando en su versión Smoke, con carcasa semitransparente ahumada que, de hecho, nos parece la más bonita de las tres variantes disponibles, y en este análisis vamos a contaros lo que nos ha parecido.

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SCUF Omega: especificaciones técnicas más importantes y precio

  • Compatibilidad: PS5, PS5 Pro, PC, Mac, iOS y Android
  • Entradas: 28 en total, 11 adicionales personalizables (4 palas traseras, 2 botones laterales SAX, 5 teclas G)
  • Botones y gatillos: interruptores mecánicos Omron con modo de gatillo instantáneo ajustable
  • Joysticks: TMR Endurance intercambiables, antidrift
  • Conectividad: inalámbrica de 2,4 GHz (dongle), Bluetooth y cable USB-C
  • Frecuencia de muestreo: 1.000 Hz (solo en PC)
  • Autonomía: Unas 17 horas en modo dongle
  • Peso: 254 gramos
  • Extras: sin vibración ni gatillos adaptativos, jack de 3,5 mm, app para iOS y Android
  • Precio: 239,99 euros

Primeras sensaciones: 28 entradas, switches mecánicos y sticks TMR

Como siempre empezamos hablando de las sensaciones del mando nada más sacarlo de la caja, momento en el inmediatamente nos damos cuenta de que es un mando premium tanto en la textura y el buen acabado de los materiales como en el tacto de sus interruptores mecánicos, la caja rígida que lo acompaña para llevarlo de un lado a otro o las variantes de los sticks con palancas más largas o formas distintas para adaptarse mejor a nuestros gustos.

El SCUF Omega ofrece un total de 28 entradas, de las cuales 11 son adicionales y personalizables: cuatro palas traseras (las dos interiores se pueden extraer y tapar), dos botones laterales llamados SAX y cinco teclas G situadas en la parte inferior frontal. En modo PS5 solo las teclas G1 y G5 son reasignables, con el resto dándonos control para el volumen o la posibilidad de silenciar el micrófono, mientras que en modo PC se pueden configurar las cinco.

Los botones de acción, la cruceta y los gatillos utilizan interruptores mecánicos Omron, la misma tecnología que montan los ratones para jugar en PC de gama alta, con un recorrido mínimo y un clic seco muy característico y satisfactorio tanto al tacto como al oído. Gracias a estos interruptores, los botones tienen una respuesta más rápida que los tradicionales de membrana que encontramos en los mandos habituales de PS5, algo que puede ser diferencial en los juegos competitivos (este SCUF Omega está enfocado principalmente en ellos) o en los que se requiere un mejor timing.



Los gatillos son "instantáneos": un pequeño interruptor bajo cada uno permite alternar entre el recorrido analógico completo, ideal para conducción, y un modo de pulsación directa tipo clic de ratón pensado para shooters y juegos de acción.

Los joysticks son del tipo TMR (SCUF los llama Endurance), con sensores magnéticos sin contacto que eliminan el riesgo de drift a largo plazo, y son intercambiables: tal y como os contamos, la caja incluye tres palancas adicionales de distintas alturas y formas, cóncavas y convexas.

Los botones laterales, la gran sorpresa (sobre todo en juegos de lucha)

Los botones laterales SAX son el punto más diferencial del mando y aquí creemos que no va a haber medias tintas, ya que según el tamaño de las manos y la forma en la que agarréis el mando puede cambiar la experiencia por completo. El que os escribe tiene las manos grandes pero por la forma en la que agarro el mando, para mi están en una posición cómoda y no he tenido problemas con pulsaciones accidentales. De hecho, para mi es mas cómodo pulsar estos botones que las palancas traseras. Sin embargo, entendemos que ciertos jugadores puedan encontrarse con pulsaciones accidentales en este lateral, así que es algo a tener en cuenta.

Estos botones extra son tremendamente útiles en juegos competitivos como shooters (reasignar el botón de salto será una de las primeras cosas que hagáis todos), títulos deportivos (cambiar entre los modos ofensivos y defensivos en eFootball sin tener que levantar el dedo del stick) o en juegos de lucha. De las palancas traseras poco vamos a decir que no se sepa a estas alturas, ya que son habituales en este tipo de mandos pro y de utilidad sobradamente demostrada.

Un truco, personalización con y sin App externa y algunos ‘sacrificios’

Vamos a hablar ahora de algunos otros puntos interesantes, comenzando con un pequeño truco o consejo para cuando estéis usando las primeras veces en mando: para jugar en modo inalámbrico hay que retirar la carcasa frontal y acceder a dos interruptores ocultos bajo ella, uno nos permite seleccionar la conectividad por cable, inalámbrica por dongle o por Bluetooth. Con el otro seleccionamos el modo PlayStation 5 o el modo PC. La carcasa es magnética y se quita con total facilidad, pero si nadie os lo advierte podéis pasaros un rato preguntandoos si hay algún fallo en el mando o buscando dónde demonios se cambia el modo de conexión, porque no hay ningún botón a la vista. Y una limitación confirmada por la propia SCUF: al conectarse mediante el dongle de 2,4 GHz y no por Bluetooth nativo, el Omega no puede encenderla PS5; eso sigue reservado al DualSense y al DualSense Edge, por lo que necesitaréis o encenderla con el botón de la consola o tener un mando de Sony cerca. Por otro lado, el mando en este modo no se apaga con la PS5, se apaga o bien por inactividad pasados unos minutos o de forma manual.

Un detalle que queremos agradecer es que toda la reasignación de controles se puede hacer directamente desde el propio mando mediante el botón de perfil, sin instalar nada e incluso alternar entre tres perfiles distintos cada uno de ellos con una reasignación de botones distinta. Para quien quiera ir más allá, existe una app para iOS y Android (no hay software de PC) desde la que se ajustan curvas de respuesta de gatillos y sticks, zonas muertas hasta el 0%, perfiles, iluminación RGB en modo PC, calibración y firmware.

Por otro lado, tened en cuenta que como suele ocurrir con estos mandos "Pro", no existen las macros de ningún tipo en la variante de PS5 que es la que más hemos utilizado al tratarse de un mando con licencia oficial. Los botones extra lo que nos permiten es colocar botones ya existentes del mando en lugares más cómodos para su pulsación. Por su parte, en PC si podemos usarlos como botones extra en MMO, asignar macros y tener más libertad.

Lo que sacrifica: sin vibración, sin altavoz y sin gatillos adaptativos

Al ser un mando de terceros, Sony se reserva sus tecnologías estrella: el Omega no tiene retroalimentación háptica, ni gatillos adaptativos, ni altavoz. SCUF además ha eliminado deliberadamente los motores de vibración para reducir el peso (254 gramos, frente a los 335 del DualSense Edge) y alargar la autonomía, que ronda las 17 horas mediante el dongle de 2,4 GHz que es la variante más con menos latencia pero más exigente a nivel de batería.

Conclusiones: un mando top para un jugador de PS5 muy concreto

El SCUF Omega es un mando pensado para un perfil de jugador muy concreto, el amante de los títulos competitivos en general, donde los botones extra, los interruptores mecánicos y la reducción de la latencia pueden ser diferenciales mejorando la accesibilidad de los comandos y el tiempo de respuesta general del mando. Aquí es donde merece la pena sacrificar la inmersión que dan la vibración y los gatillos adaptativos a cambio de la versatilidad, la ligereza y la velocidad de respuesta que ofrece el mando de SCUF en PS5.

En PC nos vamos a lo mismo, al jugador competitivo por las características premium del mando en cuanto a frecuencia de muestreo y tiempo de respuesta, ya que en versatilidad tiene un rival llamado Steam Controller.

En definitiva, para los jugadores competitivos el SCUF Omega, es una de las opciones más completas del mercado: un mando rápido, ligero, con botones extra muy bien distribuidos, opciones de personalización profundas y una alta calidad de construcción que hacen que la inversión en el mando para estos jugadores merezca la pena.

*Hemos realizado este análisis gracias a un SCUF Omega cedido por Corsair.

Saúl González

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