Funcionarios del Reino Unido participaron en un proyecto poco habitual que les llevó a jugar a GTA Online con miembros del público durante su jornada laboral. La iniciativa formaba parte de un experimento del Policy Lab, una unidad vinculada al diseño de políticas públicas, que quería estudiar cómo se comportan los ciudadanos en espacios virtuales y qué pueden revelar esos entornos sobre su vida cotidiana.
La historia ha salido ahora a la luz por una información de The Telegraph, que ha provocado críticas políticas por el uso de dinero público en una actividad tan llamativa como entrar en el multijugador de Grand Theft Auto V. El objetivo, según la documentación del propio Policy Lab, era llevar métodos de etnografía al llamado metaverso y pasar tiempo con participantes en videojuegos que ya utilizaban de forma habitual.
Un experimento para estudiar la vida en mundos virtuales
El blog oficial del Policy Lab explicaba en diciembre de 2024 que sus investigadores habían creado avatares para observar las interacciones de los participantes dentro de los juegos y hacerles preguntas desde la propia plataforma. La idea era que los videojuegos online pueden funcionar como espacios sociales donde algunas personas se expresan con más comodidad que en una entrevista tradicional.
Entre las conclusiones del proyecto, el equipo señalaba que quedar en espacios virtuales puede ser útil para personas que viven en zonas remotas o que tienen dificultades para las interacciones cara a cara. También apuntaba que los mundos digitales permiten observar formas de identidad a través de avatares, ropa, coches o casas, además de aspiraciones que algunos usuarios no pueden cumplir en su vida real, como llevar un negocio con éxito dentro del juego.
El caso resulta especialmente llamativo por el contexto de GTA Online, un juego basado en robos, persecuciones, tiroteos y negocios criminales dentro de una versión ficticia de Estados Unidos. Según la información publicada, los funcionarios llegaron a acompañar a jugadores en actividades propias del título de Rockstar, incluyendo misiones y desplazamientos por la ciudad mientras mantenían conversaciones con ellos.
Uno de los participantes explicó que hablar mientras conducía por el mundo abierto hacía la conversación más sencilla, mientras que otros comentaron que disfrutaban pasando tiempo en su club nocturno o en su yate virtual. Para el Policy Lab, este tipo de dinámicas podía ayudar a entender nuevas formas de socialización online y aportar información sobre experiencias personales que no siempre emergen en estudios presenciales.
El proyecto ha recibido críticas por parte de responsables políticos, que cuestionan que se dediquen recursos públicos a este tipo de experimentos. También se ha señalado que la iniciativa nació bajo el anterior gobierno conservador y que el actual Ejecutivo laborista la está revisando dentro de sus planes para controlar el gasto y mejorar la eficiencia de la administración pública.


























