Escolopendra es uno de los jefes finales que puedes combatir durante tu aventura en God of War Sons of Sparta. En esta entrada de nuestra guía te vamos a contar todos los detalles sobre este enemigo, desde cuál es su ubicación en el mapa hasta los mejores consejos para derrotarlo y qué tipo de recompensas otorga una vez vencido.
Localización de Escolopendra
El jefe Escolopendra se puede encontrar en la región del mundo llamada Puerto de Mesenia, concretamente en la ubicación que te señalamos en este mapa:

Llegarás a esta sala como parte del progreso natural de la historia, durante la misión principal 8 Vientos de tormenta. Después de que ya hayas explorado una nueva parte del Pasaje de los monumentos y conseguido la segunda mejora de las Sandalias de la Victoria te tocará dirigirte al puerto para buscar allí al grifo Adrastea, en un camino más allá de una barrera dorada que ahora puedes romper con la Carga victoriosa. Justo después de encontrar al grifo, en el extremo oeste de la región, al regresar sobre tus pasos te sorprenderá este enemigo y comenzará la batalla.
¿Cómo vencer a Escolopendra?

Escolopendra es un jefe con forma de enorme serpiente marina cuyo combate es ligeramente diferente al de otros jefazos vistos hasta la fecha. Para empezar, este enemigo siempre ataca o bien desde el lado derecho de la pantalla o bien desde el lado izquierdo, ocupando gran parte del espacio.
Sus movimientos son bastante limitados, tiene mucha vida (aunque solo tendrás que bajarla hasta la mitad), y la batalla se desarrolla a través de varias plataformas o pisos del escenario, ya que a medida que le hagas daño te lanzará hacia arriba. En cada plataforma, la estrategia varía un poco, así que vamos a dividir nuestros consejos por secciones.
Plataforma nº 1:

En esta parte del combate descubrirás los dos principales ataques de Escolopendra. Por un lado, puede realizar un movimiento de color rojo desde el borde del escenario que consiste en escupir pedruscos y dar un cabezazo hacia abajo. Por otro lado, tiene un movimiento de color morado que consiste en aparecer por el borde contrario de la pantalla y lanzarse hacia delante a ras del suelo.
Realmente hay muy poco espacio para moverse y solo un momento puntual para hacerle daño sin correr peligros. La clave está en su ataque de color rojo. Cuando lo haga, te aconsejamos rodar hacia delante (hacia su cuerpo), evitando el mordisco y acto seguido atacando con la lanza.
En cuanto desaparezca y vaya a hacer su movimiento morado, la forma de esquivarlo es quedarte en dirección opuesta a su cabeza y realizar un doble salto justo cuando se abalance. Mantén esta estrategia y que no te pueda la prisa. Atácale solo cuando sea seguro, como te hemos dicho.
Plataforma nº 2:

Cuando Escolopendra te envíe hacia la siguiente plataforma, en esta tendrás un pilar de orbes de espíritu para llenar tu medidor, así que aprovéchalo para realizar ataques especiales. En todo caso, la estrategia sigue siendo la misma que antes.
La principal diferencia ahora es que Escolopendra tiene otro ataque de color rojo que consiste en dar un cabezazo en el borde del suelo para generar un temblor y que caigan piedras del techo. Prepárate para saltar y esquivar cuando suceda y espera de nuevo a que realice el cabezazo hacia abajo. Siempre que lo haga se quedará un brevísimo instante expuesto para que lo golpees.
Plataforma nº 3:
En esta plataforma tienes un pilar de orbes de magia a tu disposición. Esto facilita las cosas bastante, ya que ahora puedes realizar tantos ataques especiales como quieras con los dones del Olimpo (como por ejemplo la Honda solar o la Llama sempiterna). Gracias a estos harás bastante más daño al jefe que con la lanza, y de forma más segura: a distancia.
Otra buena noticia es que durante esta fase los ataques de Escolopendra no cambian. La única variación es que ahora el cabezazo hacia abajo es doble. Después del primero siempre realiza de inmediato otro más. Pero como decimos, puedes mantenerte alejado y atacarlo a distancia con la magia.
Plataforma nº 4:

Finalmente, Escolopendra te lanza hacia la plataforma más alta del puerto en la que hay un enorme espejo de Arquímedes que está bloqueado. Puedes subirte en el espejo, como lo hace Deimos, y desde ahí golpearlo para cambiar su posición.
Mientras tanto, aguanta algunos segundos y evita los ataques de Escolopendra, los cuales consisten en cabezazos y escupitajos de piedras. Sigue golpeando el espejo hasta que puedas interactuar con la palanca que está debajo del mismo. Cuando aparezca el icono de interactuar, activa la palanca enseguida para redireccionar el espejo hacia Escolopendra y fulminarlo con un potente rayo. Así el combate habrá llegado a su fin.
Recompensas de Escolopendra
La principal recompensa por derrotar a Escolopendra es que recibes el material Restos ensangrentados.




